El nuevo conseller de Cultura y
Educación, Manel Martí, asistió ayer a su
primer pleno. Sólo intervino tres veces y
fue ya al final, en el turno de preguntas.
El conseller del PP, Simón Gornés, lanzó la
primera y le deseó suerte en su nueva
etapa. Le preguntó sobre la protección de
la necrópolis medieval situada en la cuarta
fase del Polígono Industrial de Maó. Martí
se alargó en la respuesta y en la réplica.
La presidenta, Joana Barceló, tuvo que
cortarle en ambas ocasiones.
En la
respuesta a la segunda pregunta ya estaba
entrenado. El conseller Gornés le preguntó
sobre las funciones que ejercerá el nuevo
director insular de Juventud. El
popular consideró que el
nombramiento es «una prueba más del
despilfarro, la falta de control de las
cuentas y el gasto innecesario» que
practica la institución insular. Martí le
contestó recordando que en Eivissa hay dos
directores insulares, de Patrimonio y de
Educación y Cultura. Citó también los 46
«cargos de confianza» que tiene el Govern.
Y pidió más información sobre la
transferencia de la competencia.