PALMA.- La Fiscalía de Palma pidió ayer
una condena de doce años de prisión para
J.M.M., un hombre de 41 años acusado de
violar a su casera. El hombre se declaró
inocente ante el tribunal de la Audiencia
de Palma que le juzgó ayer por unos hechos
ocurridos en la mañana del pasado 26 de
abril en Palma.
El fiscal sostiene
que el día de los hechos el acusado acudió
al banco para obtener 600 euros y pagar a
su casera el alquiler de un piso, ubicado
en la calle Prunes, en el que llevaba dos
meses viviendo. La acusación sostiene que
el hombre se arrepintió al poco tiempo de
haberle entregado el dinero a la dueña de
la vivienda y le exigió que se lo
devolviera.
Según afirmó la víctima
ante el tribunal, el inquilino le propinó
varios golpes para atemorizarla y para que
le entregara los 600 euros y acto seguido
sacó una navaja, se la colocó en el cuello
y le dijo que la iba a violar.
La
mujer relató que su inquilino comenzó a
tocarle y besarle en los pechos, tras lo
cual le bajó las bragas y le metió varios
dedos en la vagina. La víctima se quedó
paralizada ante el temor de que pudiera
clavarle el cuchillo, pero al poco tiempo
comenzó a gritar, lo cual asustó al
acusado, que pensó que algún vecino los
podría haber oído y entrar en la casa de
modo que optó por liberar a la mujer y
marcharse.
En el momento de
producirse los hechos, la mujer estaba
cuidando de sus dos nietos. El mayor de
ellos, de dos años de edad, presenció como
el inquilino forcejeaba con su abuela.
El acusado negó su implicación en
los hechos y sostuvo que ese día se marchó
a Menorca, pero que antes de marcharse
acudió al médico porque seguía un
tratamiento de metadona. El hombre fue
detenido en Menorca un mes después de haber
ocurrido los hechos.