ENRIQUE FUERIS
PALMA.- El
conductor que el pasado sábado atropelló a
una mujer de 70 años frente al hospital Son
Dureta causándole la muerte finalmente
acudió por su propio pie a dependencias
policiales y se confesó autor del
atropello. Se trata de un joven de 20 años
de edad que afirma que tras el accidente se
asustó y abandonó el lugar de los hechos.
La Policía Local no ha detenido al joven y
ha dejado el caso en manos del
juez.
El joven, identificado como
S.A.L.Q., aseguró que no pudo hacer nada
por evitar el accidente. La víctima,
Margarita Gost Serra, falleció en el mismo
lugar del accidente, a la altura del número
55 de la calle Andrea Doria.
El
suceso se produjo sobre las 7.15 horas del
sábado. Según la versión del conductor, la
mujer, que había pasado la noche en el
hospital cuidando de un familiar allí
ingresado, atravesó la vía cerca de un paso
peatonal cuando el semáforo se encontraba
en rojo para ella. El joven afirma que no
la divisó a tiempo y que por ello fue
incapaz de evitar el impacto, a pesar de
que asegura que no circulaba a más de 60
kilómetros por hora.
Ataque de
pánico
Después de la colisión
abandonó el lugar presa de un ataque de
pánico. Otro turismo que circulaba justo
detrás del suyo y en el que viajaban dos
amigos se detuvo a atender a la
atropellada.
Fue a estos amigos a
los que telefoneó horas más tarde desde su
casa. Las noticias no podían ser peores; la
mujer había fallecido.
La víctima
había sufrido politraumatismos muy severos
y la cercanía del hospital no cambió las
cosas. El violento impacto le provocó una
muerte prácticamente instantánea. La rápida
intervención de los facultativos del 061
resultaría estéril.
Los agentes de la
Policía Local se concentraron desde ese
momento en la búsqueda del conductor de un
Renault Megane amarillo, encaminados
gracias a la descripción facilitada por un
testigo presencial.
Un vehículo que
coincidía con la descripción fue
interceptado durante la jornada del sábado
pero el autor del atropello había encerrado
el coche en el garaje nada más llegar a
casa.
La búsqueda y las
tribulaciones del joven finalizaron cuando
decidió contar los hechos a su padre, quien
le aconsejó acudir a la
Policía.
Finalmente, el joven se
presentó en la Jefatura de la Policía Local
de Palma sobre las 23.30 horas del domingo
y se confesó autor del atropello. Después
de prestar declaración, el joven abandonó
el lugar ya que la Policía no estimó
necesaria su detención y dejó el asunto en
manos de los juzgados.