Ante la gripe, serenidad. Hay quien no
puede resistir la tentación de
automedicarse y acudir a los antibióticos:
nada más erróneo. Ante la gripe, si es una
persona sana y no muy mayor, lo mejor es
resignarse y hacerse la idea de pasar una
semana en cama. He aquí un 'manual de
supervivencia':
¿Gripe o catarro? Lo
primero, es distinguir. La gripe causa
dolor, fiebre alta, toses, congestiones...
el catarro es mucho más liviano. Ambos
vienen provocados por virus, de modo que
los antibióticos, que solo matan bacterias,
son inútiles y pueden llegar a generar
resistencias para cuando sean
necesarios.
Mejor prevenir que
curar. Como ya se apuntaba en esta misma
página, las personas más frágiles deben
vacunarse: ancianos, enfermos crónicos,
personas que viven en entornos cerrados o
que conviven con enfermos, así como
profesionales básicos para la sociedad
tienen prioridad en el acceso a las vacunas
cada año.
Llamar al 061. La gripe
-los que la tienen fresca en el recuerdo lo
saben- es mala compañera. Aunque a las
personas sanas solo les supone una mala
semana, las sensaciones que aporta son muy
desagradables y, sobre todo en caso de
personas débiles, hay muchos que se sienten
tentados de acudir a Urgencias. Pues no:
Los expertos recuerdan que lo mejor
es llamar al 061, teléfono en el que un
médico valorará el caso de cada enfermo y
decidirá si basta con un consejo
telefónico, si es mejor que vaya al centro
de salud o al PAC o si ha de ir a un
hospital, llegando incluso a la posibilidad
de enviar una ambulancia al
domicilio.
No saturar las urgencias.
Los expertos aconsejan no acudir a
urgencias hospitalarias sin pasar por los
trámites previos. Normalmente de las
personas que van a urgencias hospitalarias
solo quedan ingresadas un 12%, de modo que
el 88% podrían haberse quedado en su casa o
haber ido tan solo al PAC.
Sin
embargo, tener que atender centenares de
urgencias diarias, aunque la mayoría sean
banales, hace que los hospitales vean
colapsadas sus puertas de entrada y con
ello reciben una atención mejorable las
personas que realmente necesitan de estos
servicios para solucionar una crisis de
salud.
Pocas medicinas. El doctor
Antoni Pellicer, médico y director general
de Salud Pública, recordaba ayer que la
mejor medicina en caso de tener una gripe
-descartadas las complicaciones- es el
paracetamol. Otros expertos aconsejan
aspirina (consulte a su médico): el caso es
bajar la fiebre, reducir el dolor y poco
más.
Beber, no deshidratarse. En
estos casos, sobre todo si es ya una
persona mayor, lo suyo es no deshidratarse:
estar bien hidratado ayuda a combatir la
fiebre y la enfermedad. Hay que beber mucha
agua, y si tanta agua cansa, los zumos de
frutas son un buen sustitutivo, eso sí, sin
alcohol.
Cuidado con la cama. El
encamamiento prolongado es peligroso a
edades avanzadas. Hay ancianos que
sólo contraen una gripe, se meten en
la cama durante muchos días, van perdiendo
facultades, se van, literalmente, apagando
y ya no se levantan. Por eso, cama sí, pero
la justa. En cualquier caso, si tan mal se
encuentra, consulte a su médico y recuerde
que los antibióticos no sirven para nada y
que lo mejor para la gripe es el
descanso.