JUAN RIERA ROCA
PALMA.- No es que
la gripe ya esté aquí, pero precisamente
por eso es el momento de vacunarse, sobre
todo si se esté encuadrado en uno de los
grupos de personas que se arriesgan, por su
especial fragilidad, a ver convertida una
gripe en una enfermedad grave y, en un
número nada despreciable de casos, en algo
fatal.
Para posibilitar que los
efectos de la gripe de este invierno sean
lo menos graves posibles, la Conselleria de
Salud ha puesto en marcha la campaña de
vacunación 2006, que comienza mañana
miércoles y cuyo objetivo es alcanzar a
175.000 baleares, entre personas mayores,
enfermas o en especiales
circunstancias.
Para los casos, que
inevitablemente se producen todos los años,
de personas en las que la vacuna no hace
efecto o que decidieron no vacunarse (como
suele suceder en los menores de 65 años sin
una salud especialmente deteriorada) y que
tienen la mala suerte de contraer la gripe,
el sistema sanitario está a punto.
El
Ib-Salut renueva este año sus convenios con
la sanidad privada y centros concertados
para que en caso de saturación de los
hospitales públicos haya camas listas en
centros auxiliares. Sin embargo, no cabe
esperar grandes problemas, el virus de este
año no especialmente grave ni capaz de
causar grandes complicaciones.
El
cualquier caso, a partir de mañana los
centros de salud comenzarán a vacunar
contra la gripe. Las personas mayores o en
situación de riesgo de complicación
recibirán o habrán recibido ya una carta en
sus casas avisándoles de la conveniencia de
vacunarse. En total se aspira a que lo
hagan 175.000 personas.
Durante la
campaña del año pasado 151.000 ciudadanos
de Baleares se vacunaron, de los cuales
139.000 estaban incluidos en los grupos de
riesgo. Cada año son más las personas que
deciden vacunarse. Por ello la Conselleria
ha incrementado el número de vacunas
compradas para esta temporada en un
15%.
Durante la campaña de vacunación
podrán acceder a la vacuna de forma
gratuita todas las personas que se puedan
encuadrar dentro de los mencionados grupos
de riesgo, a las que, además, se les
recomienda especialmente que se vacunen, al
objeto de evitar complicaciones que podrían
llegar a ser graves.
Grupos de
riesgo
En estos grupos de riesgo
deberían situarse los mayores de 65 años,
las personas que viven en centros
comunitarios cerrados como geriátricos o
clínicas, personas de cualquier edad con
enfermedades crónicas de tipo pulmonar,
cardíaca o renal, como quienes padecen
asmas o insuficiencias
respiratorias.
También, los niños y
adultos con diabetes y aquellas personas
que están inmunodeprimidas (por ejemplo,
por tomar una medicación para asumir un
transplante o por haber sido sometidos a
quimioterapia, siempre de acuerdo con su
médico) y las mujeres embarazadas,
especialmente a partir del segundo
mes.
Pese a que la gripe aviar no ha
mutado aún en una forma que se contagie
entre humanos y que revista una especial
virulencia, se aconseja, un año más,
vacunarse contra la gripe común si se
trabaja con aves o si se va a viajar a
aquellos lugares donde hay una mayor
incidencia de casos de gripe aviar.
Y
no es que el famoso virus de la gripe aviar
H5N1 se pueda evitar con la vacuna de la
gripe común, pero si una persona está
protegida contra la gripe humana y entra en
contacto con la gripe aviar hay menos
riesgo de que contraiga las dos a la vez y
se produzca una recombinación que pueda ser
más peligrosa para la salud.
Pero
volviendo a lo más probable, que es que la
inmensa mayoría, por no decir todos, los
afectados, lo sean por la gripe de siempre
(aunque 'siempre' es muy relativo, porque
el virus cada año muta), la mejor
prevención es la vacuna en caso de ser
grupo de riesgo o la resignación en caso de
contraerla.
33 médicos, 26
especialistas en Medicina Familiar y
Comunitaria y 7 pediatras forman una red de
médicos centinela que trabaja en controlar
que el virus circulante es el que se
ha previsto y que no hay que tomar medidas
excepcionales. De ese modo, la red
sanitaria confía en no ser sorprendida sin
capacidad de reacción.