La moratoria urbanística dictada por el
Consell de Mallorca en 1999 paralizó el
desarrollo de 78 proyectos urbanísticos de
los cuales 20 se encontraban en el
municipio de Campos y todas ellas en la
zona de Sa Ràpita.
Las urbanizaciones
paralizadas eran: Port de Pollença, dos en
el norte de Alcúdia, otras dos en Cala
Rajada, S'Illot de Sant Llorenç, S'Arenal
de Felanitx, Cala Marçal, Cala Ferrera, Cap
de Regana, Cala Volantina, l'Ullal de
Pollença, Ses Casetas, Artà Vila, Cala
Moreya, Son Massià, Cala Murada, otras
cinco en Marratxí, 9 en Ses Salines, otras
ocho en Son Servera, otros 15 proyectos
menores en Llucmajor y otros 20 en
Capdepera, Sant Llorenç, Manacor, Sa Pobla,
Santa Eugènia y Bunyola. Campos y Felanitx
fueron los municipios más afectados por la
moratoria urbanística. En la costa sur de
Mallorca se frenó la creación de 15.000
plazas residenciales.
Con la entrada
en vigor de las DOT en el año 2001, de las
78 urbanizaciones que paralizó el Consell,
26 pudieron seguir adelante. La moratoria
del Consell data de septiembre de 1999 y en
la misma se suspendieron 78 sectores de
suelo urbanizable o apto para ubanizar en
el litoral de Mallorca a través de un
acuerdo basado en el artículo 51 de la Ley
del Suelo. El objetivo de la norma cautelar
era inicialmente la posterior
recalificación de los terrenos y su
conversión en suelo
rústico.
Posteriormente el Govern
aprobó una ley que paralizaba cautelarmente
la desclasificación de los suelos
urbanizables suspendidos por el Consell. En
total, 26 de las 78 urbanizaciones
paralizadas por el Consell pudieron seguir
su tramitación tras la aprobación de las
DOT.