MARIONA CERDÓ
PALMA.- El Consell
de Mallorca se tendrá que apretar el
cinturón para cumplir con los presupuestos
del año que viene, que bajan un 3% con
respecto al ejercicio actual. El conseller
de Economía y Hacienda, Miquel Àngel
Flaquer, presentó ayer en rueda de prensa
las cuentas de la institución insular para
2007, en las que destaca un incremento muy
notable de la deuda, que se dispara un 35%
al pasar de 20 a 27 millones de
euros.
Además, el Consell vuelve a
hacer una notable inversión en subvenciones
y pagos a asociaciones y entidades. Según
se deduce de las indicaciones dadas ayer
por Flaquer, la institución se gastará
aproximadamente 23,6 millones de euros en
ayudas, una cantidad superior a la que
destinará a las inversiones reales, que
ascenderán a 22,4 millones de
euros.
El conseller eludió facilitar
una cifra concreta de dinero destinado a
subvenciones. Indicó a los periodistas que
las ayudas a asociaciones están
contempladas en los capítulos cuatro y
siete del prespuesto, pero les advirtió:
«Se equivocarán si suman todo ese dinero,
porque hay que deducir las aportaciones al
Institut de Serveis Socials, el Institut
Hípic, la Televisió de Mallorca y el Pla
d'Obres i Serveis».
Pues bien, si se
siguen sus indicaciones y se restan las
aportaciones a estas tres instituciones de
los 132,8 millones de euros procedentes de
los capítulos cuatro y siete, la cantidad
resultante son los mencionados 23,6
millones de euros.
Se trata de la
primera vez en por lo menos seis años que
la institución insular se ve obligada a
reducir su presupuesto. Desde 2001, la
progresión siempre había sido ascendente y
se había alcanzado un incremento medio del
17,2%. Sin embargo, la venta del solar de
Can Domenge permitió al Consell disparar el
presupuesto en 2006. Y en 2007 no ha podido
mantener el ritmo.
Así lo explicó
Flaquer, que intentó barrer hacia su propia
casa a la hora de interpretar el descenso
del 3%. Aseguró que el presupuesto de 2006
fue «extraordinario», «distorsionado» y de
«transición» a raíz de la venta de
«activos» y, por ello, emplazó a no tenerlo
en cuenta y a establecer una comparación
entre los años 2005 y 2007. De esta manera,
siempre según sus palabras, se habría
producido un aumento del 12%, con lo que se
recuperaría la «curva normal» del aumento
presupuestario.
La raíz del
problema
Sin embargo, la versión
de los hechos que ha mantenido este
periódico en los últimos días es muy
distinta a la aportada ayer por Flaquer. En
realidad, la venta de Can Domenge no sólo
ha provocado el descenso del 3%, sino que
es la responsable directa del crecimiento
del endeudamiento, que roza el máximo
legal, y de una bajada del presupuesto de
prácticamente todos los departamentos. Un
descenso que habría sido aún mayor en caso
de que no se hubiera recurrido a los
préstamos.
La raíz del problema
reside en que el Consell ha utilizado los
34 millones de euros correspondientes a la
venta del solar para hacer frente a gastos
de tipo ordinario. De esta manera, todos
los departamentos han dispuesto durante
2006 de bastante más dinero para afrontar
sus pagos corrientes y se ha podido
invertir en nuevos equipamientos, como la
Televisión de Mallorca. Sin embargo, la
institución ya no dispone de más patrimonio
que vender y por lo tanto no podrá tener a
lo largo de 2007 unos ingresos similares a
los cosechados gracias a la venta de Can
Domenge. Lo que significa que los
departamentos del Consell no podrán
invertir tanto dinero en sus gastos
comunes.
Esta forma de proceder sería
calificada de auténtica chapuza por
cualquier especialista en la materia, ya
que el ingreso extraordinario debe
invertirse siempre en cuestiones
extraordinarias y en reducir la deuda, pero
nunca en gasto corriente.