BLANCA DÍEZ
EIVISSA.- La
Asociación de Residentes Europeos anunció
ayer no descartar reiterar su denuncia ante
la Comisión Europea y la Oficina del
Defensor del Pueblo en Madrid por la
«discriminación» y el «maltrato» que están
sufriendo los comunitarios europeos en
Eivissa y Formentera.
Según señaló
ayer el representante de este colectivo,
Giorgio Fanni, las instituciones pitiusas
«olvidan continuamente las necesidades de
los ciudadanos comunitarios», que son en la
actualidad alrededor de 20.000
empadronados, 10.000 que poseen en las
Pitiüses su segunda residencia además de un
total de 2.000 matrimonios
mixtos.
Fanni aseguró que a día de
hoy «no se están cumpliendo las órdenes
dadas por la Unión Europea» tras unas
denuncias que presentaron los residentes
europeos que solicitaron la urgencia de
rectificar la situación de
«discriminación».
Los residentes
europeos afincados en Eivissa y Formentera,
según indicó el representante del
colectivo, continúan «aguantando las
interminables colas en la comisaría de la
Policía Nacional, junto a prácticas
precisamente no muy europeístas», lamentó
Fanni.
Una situación desde la
Asociación de Residentes Europeos se
calificó de «vergonzosa» y «humillante»,
puesto que «se repite año tras año pese a
nuestras constantes peticiones para que la
institución competente rectifique», es
decir, la dirección insular de la
Administración del Estado, presidida por
José Manuel Bar.
Para esta asociación
pitiusa es «evidente» que las instituciones
de Eivissa y Formentera se han quedado
«obsoletas» frente a una «descomunal
avalancha de nuevas llegadas de europeos y
extracomunitarios».
Sin embargo, la
Asociación de Residentes Europeos aseguró
que en los últimos tres años ha pedido al
director insular una entrevistas
protocolaria para «poner fin a esta
indignante situación». No obstante, agregó
Giorgio Fanni, «hasta el día de hoy todavía
seguimos esperando su
respuesta».
Otra de las
consideraciones que recordó el colectivo
pitiuso es el hecho de que los pensionistas
europeos residentes en Eivissa y
Formentera, al igual que el resto de los
españoles, «tenían derecho desde el año
1987 así como en la actualidad a participar
en los viajes de ocio organizados por el
Inserso». Sin embargo, «por razones que
nunca se llegaron a explicar, están a día
de hoy excluidos», aseguró Giorgio Fanni.
Una exclusión que el máximo representante
de los residentes europeos en las Pitiüses
consideró claramente como una
discriminación, además de ser
«sistemáticamente ilegal». Asimismo, la
asociación recalcó que algunos partidos
políticos sí se comprometieron en su día a
intervenir para acabar con esta presunta
discriminación, aunque «hasta la fecha no
ha tenido resultado alguno», aseguró
Fanni.
Con respecto a la confección
del censo electoral de los residentes
europeos en los anteriores comicios
municipales, Giorgio Fanni criticó los
«innumerables fallos». Con lo que «se
repite el fenómeno discriminatorio cuando
muchos ciudadanos de Europa no pudieron
votar debido a que no recibieron las cartas
de inscripción al censo electoral, y
estando legalmente
empadronados».
Asimismo, Fanni
consideró «lógico» y «racional» que todos
los residentes europeos, que tienen
legalizada su residencia en el territorio
español desde hace años, fueran inscritos
automáticamente en el censo electoral en
lugar de verse obligado a realizar tantas
tramitaciones.
En este sentido, el
representante de la asociación pitiusa no
dudó en afirmar que la forma en la que se
elaboran las listas representa un «boicot»
a los comunitarios, «a quienes se les
impide ejercer este derecho tan
fundamental».
Giorgio Fanni sumó a
sus peticiones que el bilingüismo sea «real
y verdadero». Es decir, continuó el
portavoz del colectivo, «sin
discriminación, marginación o imposición,
para facilitar la integración y
participación de los residentes europeos en
la vida económica y sociocultural de las
Pitiüses».
Fanni confió en que las
instituciones competentes «rectifiquen
estas actitudes anómalas que sufre este
colectivo.