EDUARDO COLOM
CALVIÀ.- Al futuro
camino peatonal que Isidre Cañellas Simonet
desvió para que no pasara por su finca le
crecen los enanos. O no tan enanos. El
vecino más afectado por la variación ad
hoc pergeñada por el líder de UM en
Calvià acaba de registrar en el
Ayuntamiento su alegato contra el paseo. No
contra el proyecto en sí. Sino contra el
trazado ideado por Cañellas y el modo en
que lo ha gestionado.
El escrito es
tan respetuoso como contundente. Y rezuma
sentido común. «Atenta contra toda lógica
que sea más fácil de hacer un trazado
sinuoso [el resultante tras la variación
que hizo Cañellas] que una recta [como era
el trazado original cuando Cañellas llegó
al gobierno]», denuncia el vecino
agraviado.
Sebastián Palmer Cabrer,
notario y profesor asociado de Derecho en
la Universidad de las Islas Baleares,
confiesa en su pliego de alegaciones que ha
realizado sus reclamaciones fuera de plazo.
Pero cree que es algo lógico si se tiene en
cuenta que todo lo que sabe del proyecto de
Cañellas únicamente es lo que éste le
explicó personalmente en una llamada. «Me
informó de que el nuevo trazado discurría
paralelo a la carretera y que por tanto me
tenían que expropiar un buen puñado de
metros». De entonces a esta parte, «no he
vuelto a tener más noticias, como no sean
las que han aparecido en prensa; ni el
Ayuntamiento ni nadie me ha dicho nada más
acerca del paseo, incluido mi pariente
Isidre Cañellas».
He aquí uno de los
aspectos hasta ahora inéditos de la
polémica del camino: Cañellas, que siempre
ha hablado de informes técnicos para
justificar sus cambios, decidió expropiar a
su propio pariente con tal de que el
itinerario no invadiera sus dominios. Como
explica el propio Palmer, la finca de 27
hectáreas que posee le viene de herencia de
su tío y padrino Honorato Cabrer Cañellas.
Parte del originario Son Vic de don
Honorato fue para los Cañellas Simonet y
parte para los Cabrer. El parentesco es por
tanto político.
El
notario se dirigió al Ayuntamiento el
jueves 19 de octubre para dejar patente su
«oposición frontal al camino, a la
expropiación, al precio que dijo Cañellas y
a todo el proyecto en general». Sus
razones, amén de esa «falta de lógica» en
la arbitraria sinuosidad del trazado, se
sustancian en tres puntos.
El
camino que 'baila'
«En la
exposición de motivos del proyecto se dice
que un tramo de mi finca, justo al lado de
la primera curva de la carretera que une
Peguera y Es Capdellà -ver foto-, es un
camino público cuando nunca lo ha sido».
Palmer explica que el hecho de que los
excursionistas atajen por allí no lo
convierte en suelo público. En
consecuencia, y como expresión palpable de
su indignación ante los planes del de UM,
el propietario ha vallado el acceso a este
improvisado sendero.
Igualmente, el
vecino de Cañellas le comunica que en el
proyecto de expropiación «sin duda por un
error administrativo, pero muy sospechoso»,
no aparece su nombre sino «el del padre de
Cañellas, que nunca ha sido propietario de
mi finca, a lo sumo y jurídicamente
discutible copropietario». También protesta
por el hecho de que no se le haya informado
sobre el asunto. Sólo la citada llamada de
Cañellas en la que, según sostiene, aquél
no habló en nombre del Ayuntamiento. «Mi
desinformación ha motivado que este escrito
llegue fuera de plazo».
«Me opongo al
proyecto, al trazado, a la expropiación y
al precio, que me fue dado verbalmente por
Cañellas y que ya dije que no me parecía
justo». Por todo ello, el vecino pide al
alcalde que se le tenga en cuenta a la hora
de informar acerca de este «malogrado»
proyecto.
La idea de crear una senda
peatonal de naturaleza lleva años instalada
el Ayuntamiento. El indudable valor
paisajístico de la franja de terreno que va
de Es Capdellà a Peguera y la necesidad de
reforzar la oferta turística invernal en
Calvià han convertido a esta iniciativa en
una de las más anheladas. Tanto por
hoteleros como por vecinos de ambos
núcleos. Y por supuesto por todos los
partidos políticos con representación
municipal: PP, PSOE y UM. Los socialistas
plantearon el primer borrador en 2002. La
ruta atravesaba de pleno la finca de
Cañellas y se preveía un mirador junto a su
casa. En 2004, ya con UM controlando Vías y
Obras, se presentó el segundo borrador, que
desplazaba la mitad de la ruta a la finca
del vecino. En la versión definitiva de
2006 que presentó Cañellas ni un solo metro
de paseo pasaba por su casa. Y sí por la de
su pariente que ahora protesta. Este diario
intentó ayer sin éxito ponerse en contacto
con Palmer para saber qué acciones tiene
previsto tomar a partir de ahora para
reivindicar sus derechos.