E. F.
PUIGPUNYENT.-El cadáver
momificado de lo que parecía ser una mujer
fue hallado ayer tarde por unos cazadores
en una zona montañosa de la finca de Son
Roca, en Puigpunyent. Un descubrimiento tan
macabro como inesperado que parece la
resolución de una desaparición ocurrida el
pasado mes de mayo, cuando una anciana de
78 años de edad enferma de alzheimer se
adentró en esa misma zona sin dejar
rastro.
Fuentes de la Guardia Civil
indicaron que el cuerpo hallado es con casi
toda seguridad el de Magdalena Florit
Servera. El estado en el que se encuentra
el cadáver, totalmente desecado después de
cinco meses, impide una identificación
positiva. Al menos hasta que el examen de
los médicos de Instituto Anatómico Forense
arroje alguna luz que confirme el supuesto
señalado.
El hallazgo se produjo de
manera fortuita sobre las 16.00 horas. Los
cazadores dieron aviso a la Central del
112, que movilizó a la Guardia Civil.
El cuerpo se encontraba en una zona
escarpada de difícil acceso. Efectivos del
Grupo de Rescate e Intervención en Montaña
(Greim) de la Guardia Civil lograron
evacuar el cuerpo de la mujer después de
unas laboriosas tareas de
rescate.
Magdalena Florit Servera
desapareció el pasado día 7 de mayo en
torno al kilómetro 7,5 de la carretera que
une Palma y Puigpunyent. La anciana se
encontraba pasando la tarde del domingo en
compañía de su familia.
En un momento
determinado, la mujer se internó a solas en
la zona y desapareció sin dejar rastro. Sus
familiares la estuvieron buscando sin éxito
antes de pasar el testigo al Greim, a los
Bomberos de Mallorca y Protección Civil,
que peinaron la zona durante días con
idéntico resultado.