ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.- El
puerto de Alcúdia recibe tres veces por
semana la visita de un barco procedente del
puerto de Tarragona cargado de carbón o
grava. O incluso de ambos materiales a la
vez. En las bodegas de estas embarcaciones
dos cántaras diferenciadas albergan unas
6.000 toneladas de estas mercancías. Una
vez atracados en aguas mallorquinas la
panza de estos barcos se abre de par para
que una grúa dotada de dos gigantescas
palas la vacíe por completo.
Tal y
como se puede observar en la imagen de la
página anterior el carbón y la grava pasan
directamente de las tripas del barco a los
camiones de la presidenta del Consell de
Mallorca.
El proceso
Un
ir y venir constante de remolques deposita
el combustible en montañas perfectamente
visibles en el dique de abrigo del puerto
para trasladarlo posteriormente a la
central eléctrica de Gesa que funciona
gracias a la combustión del carbón. En el
caso de la grava, la flota de Munar también
sale del puerto de Alcúdia, pero en
dirección a las carreteras cuya
construcción previamente adjudica su dueña
desde el Consell de Mallorca. El barco que
descarga su mercancía en la página anterior
fue bautizado en 1997 como Laudio,
en su cubierta ondea la bandera española, y
pertence a la naviera bilbaína Murueta.
Esta embarcación de 91 metros de eslora y
13,8 de manga sirve como ejemplo para
explicar cómo son las que nutren a los
vehículos de Maria Antònia Munar. Tiene un
peso en vacío de 4.287 toneladas, un calado
de 7,2 metros y es capaz de encerrar en su
interior 6.000 toneladas de grava
generalmente procedente de las canteras de
Tarragona y la misma cantidad de carbón que
recoge de este puerto catalán procedente de
uno de los destinos vacacionales preferidos
por la también presidenta de UM:
Sudáfrica.