Más relajado y tranquilo que el
jueves, José María Olazábal bromeaba sobre
la situación y explicaba los cambios que se
van a realizar en el campo de Pula Golf en
los próximos meses. «Esos astrólogos que
estudian el firmamento, la galaxia y las
estrellas, suelen encontrar a veces
agujeros negros. Que no se asombren si en
uno de ellos ven algo raro, ése soy yo, ahí
dentro de uno me van a encontrar. ¡Estoy en
un puro agujero negro!»,
afirmó.
«El domingo y el lunes
voy a pasar bastante tiempo en el gimnasio,
y ¡voy a machacarme en el campo de
prácticas hasta que me deje la sangre! Le
voy a pedir a Jaime Ortiz-Patiño que tenga
unos médicos allí preparados, por si acaso.
¡A ver si consigo darle derecho de una
vez!», siguió en tono
jocoso.
«Para el año que viene
tenemos previstos varios retoques en el
campo de Pula. Desde el tee del hoyo seis
se va a ver mejor la zona de la caída del
drive, y el agua va a entrar más en juego.
El green del 13 lo vamos a bajar unos dos o
tres metros para que ofrezca mejor visión.
En el diez ensancharemos la caída del drive
y también se va a allanar. En el hoyo 15 se
va a mover el búnker más a la izquierda y
se allanará la calle. El bunker de la
derecha del green del 17 se va a eliminar,
y también vamos a ensanchar esa calle»,
dijo.