DANI VAQUER
PALMA.- En la tercera
jornada de Liga de la temporada pasada la
Real Sociedad visitaba Son Moix con el
Mallorca cerrando la tabla clasificatoria.
Un año después, el equipo donostiarra rinde
visita al conjunto bermellón como colista
en solitario de la Primera División. Cosas
de la vida, cosas del fútbol, pero sin
duda, un prueba fehaciente de que las
actuaciones y planificaciones en ambos
equipos no ha sido lo más destacado de las
instituciones en cuestión.
Llega el
partido, y como toda la jornada, eclipsado
por el clásico del Bernabéu. Hasta el
jueves prácticamente nadie sabía que hoy
hay jornada y que el Mallorca tiene una
doble oportunidad en el duelo ante los de
Bakero. Por una parte, la suma de los tres
puntos, que darían a los de Manzano la
posibilidad de meterse cerca de los puestos
Uefa, y por otra la opción de poner tierra
de por medio ante un rival directo como es
la Real Sociedad.
El Real Mallorca
llega al choque de hoy (17.00 horas PPV)
con los deberes hechos tras la trabajada
victoria del Ciutat de València. El técnico
mallorquinista ha advertido toda la semana
por activa y por pasiva que el partido
contra la Real tiene trampa y que para nada
el equipo tiene once puntos en su
casillero, aunque la clasificación de los
vascos denote cierta confianza en que la
victoria bermellona, pueda ser de las más
fáciles en lo que queda de
Liga.
Gregorio Manzano ha convocado
dieciocho jugadores para la disputa del
partido de mañana, a la ya sabida baja de
Tuni, lesionado, se han unido los de
siempre, Kome y Dorado, más un Héctor que
todavía no está al ciento por ciento. Quién
sí ha entrado es el balcánico Bosko
Jankovic, que tras una semana
desaparecido, vuelve para iniciar el
partido desde el banquillo. También vuelve
a la lista el heleno Angelos Basinas, que
cayó de la convocatoria de la pasada
semana.
La Real Sociedad llegó ayer a
Palma tras una semana agitada, y en la que
la cabeza de su entrenador, ha pendido de
un hilo. Hilo que se cortará si los
txuriurdín pierden hoy en el Ono Estadi. Y
es que la tendencia de los de Anoeta es
para tirarse de los pelos. Si exceptuamos
la campaña 2002-03, donde perdió la Liga en
la penúltima jornada en Balaídos y quedó
subcampeón, la trayectoria donostiarra ha
sido cuanto menos peligrosa. Y es que de
las siete últimas ediciones ligueras, la
afición de la Real ha sufrido en seis lo
indecible para ver si su equipo permanecía
una temporada más en la máxima
categoría.
Tendencia. Y es que
ésta temporada, la tendencia a la que
parecen abonados los vascos , no parece que
vaya a cambiar demasiado. Es más, parece
que es la definitiva y que los
blanquiazules son de los aspirantes más
firmes a jugar en la División de Plata.
Bakero ha desplazado a los dieciocho
hombres que bajo su entender «están más en
forma», y ha dejado en San Sebastián entre
otros, al delantero danés Morten Skoubo ,
que aún no se encuentra a tope, a pesar de
haber debutado la semana pasada en Anoeta
en la derrota de su equipo ante el
Zaragoza.
La campaña pasada
el Real Mallorca vapuleó a la Real
Sociedad, en unos de los mejores partidos
vistos en Son Moix en los últimos años,
con hat-trick incluido del
venezolano Juan Arango, aunque los
donostiarras desde la vuelta de los
mallorquinistas a la máxima categoría, han
conseguido tres victorias en Palma. Una en
el Lluís Sitjar, la temporada 97-98 por
0-1, en un partido en el que los de Cúper
tenían la opción de entrar en la fase
previa de la Liga de Campeones. Las otras
dos en Son Moix, las temporadas 2001-02 y
2002-03 (0-2) y (1-3). La segunda de ellas,
cosechada la campaña del último
subcampeonato de los donostiarras.