Hemeroteca Agenda cultural Cartelera Titulares

Tienda Restaurantes De copas Loterías
 BALEARES
 24HORAS
 Opinión
 Illes Balears
 Palma
 Menorca
 Part Forana
 Deporte
 Cultura
 Ibiza y
 Formentera
 SUPLEMENTOS
 La Economía
 Balear
 Fora Vila Verd
 EDICIÓN
 NACIONAL
 España
 Internacional
 Economía
 Deportes
 Cultura
 Ciencia
 Tecnología
 60 segundos
 Edición
 impresa
 Catalunya
 Madrid24horas
 OTROS
 Fotos del día
 Álbum
 Vídeos
 
  Viernes, 13 de octubre de 2006 Actualizado a las 01:10
 

LA TELARAÑA
En el limbo

JUAN PLANAS BENNÁSSAR


Convivir es difícil. Y más si es contracorriente. Demasiadas trampas legales, permisos y facturas pendientes, que no importa si son de trabajo, amistad o pasión. Ramón Socias se lo ha demostrado a Pastor y a su amiga argentina cargando su bayoneta con toda suerte de rumores que sólo se explican en vísperas electorales. No hay más cera que la que arde. Ignoro las servidumbres de un cargo de confianza. También si buscar un equilibrio entre la razón, los sentimientos y la legalidad merece tantas indiscreciones. Diría que no, pero yo no estoy en precampaña. En realidad, estoy en el limbo.

Somos un gentío en el limbo. Muchísimos. Ni Ratzinger podrá desalojarnos. Nos gusta pasear por las tranquilas alamedas y disfrutar de la bonanza de algunas sonrisas. Desde aquí el mundo parece otro y puede que lo sea. No hay dictaduras ni pruebas nucleares. Tampoco nos alcanza la silueta televisiva de Munar. Sólo una espera descreída sin los fervores del cielo ni los horrores del infierno.

Devoro antiguas películas de ciencia ficción como si las premoniciones fueran una realidad palpable. Lo son. La uniformidad y asfixia agónicas de Metrópolis -Fritz Lang, 1927- me recuerda las gradas del Camp Nou la noche de los abrazos cómplices de Maragall e Ibarretxe, las salvas a los asesinos y todo esa pantomima del nacionalismo de banda, bandera y opereta. Euskadi y Catalunya anticiparon -nada menos- la hipotética final de un Mundial futurista y excéntrico. Tal vez en Irán o entre las ruinas de quienes acabaron con Anna Politkóvskaya. Pero no importa. Sólo quieren que nos rasguemos las vestiduras. Ni caso. Y si están -como nosotros- hartos de hacer el ridículo con la selección de Villar entendemos que busquen el revulsivo de otra identidad. Munar hace igual y hasta crea una consellería de identidad, por si las dudas. Se nota que son gente con pretensiones. Pero hay una hoguera encrespada en el centro de sus bailes tribales. Como debe ser.

 
   
BUSQUEDAS

Otros buscadores
 LA VIDA MÁS FÁCIL
Hemeroteca
Agenda cultural
Cartelera
Restaurantes
De copas
Busca piso
Rutas de viajes
Callejero
Farmacias
Horóscopo
Televisión
Aeropuertos
Estado de la mar
Líneas Marítimas
Teléfonos útiles
Tráfico
Gasolineras
© EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES
Política de privacidad