EL MUNDO
PALMA.- El siglo XV
(1412-1516) es el título del volumen 9 de
la colección Historia de las Islas
Baleares, que se entrega mañana sábado a
nuestros lectores con EL MUNDO. Abarca los
reinados de Fernando I, Alfonso el
Magnánimo, Juan II y Fernando el Católico,
un intenso y convulso periodo que coincide
con el declive del medioevo.
Este
volumen es el último de los dedicados a la
Edad Media en la Historia de las Islas
Baleares, la obra más completa y
actualizada sobre la historia de nuestras
Islas. Comienza con el Compromiso de Caspe
en 1412, por el que los delegados de los
parlamentos catalán, aragonés y valenciano
concedieron la corona a Fernando de
Antequera, perteneciente a la casa
castellana de los Trastámara. El suyo fue
un reinado breve, ya que murió cuatro años
después.
En este primer capítulo se
recoge también la visita a Mallorca del
valenciano San Vicente Ferrer, cuyo lema
era el conocido Timete Deum. Durante su
estancia realizó predicciones en diversos
lugares de la Isla, todas ellas
catastróficas. Una de sus más famosas es
cuando dijo que "Mallorca está vacía,
es como una olla de barro puesta al revés,
una olla que, cada vez que va al fuego, se
hace más frágil y quebradiza; llegará un
día en que, con tanto ir al fuego -al fuego
de vuestros pecados- se romperá y todos los
que estáis en la isla, os hundiréis.
Mallorca se hundirá y vosotros con
ella". Una profecía que, sin duda,
haría temblar a los mallorquines de la
época.
A la muerte de Fernando I en
1416 le sucedió su hijo Alfonso V el
Magnánimo quién, como se cuenta en este
volumen, visitó Mallorca en dos ocasiones:
1420 y 1432. Durante esta etapa se
sucedieron los momentos de tensión
política; ejemplos de ello son los
altercados en Ciutadella en 1425 por
irregularidades en las elecciones a los
cargos de la Universidad; la conversión
forzada de los judíos de Palma; la
imposición del sistema de Concordia en la
reforma del sistema municipal en Ibiza; la
denuncia de los jurados de Sóller a los de
Palma, por no pagar a los guardianes de las
atalayas; y el inicio en 1450 de la
revuelta foránea en Mallorca, encabezada
por el manacorí Simon Tort Ballester
para exigir mayor representatividad y una
reducción de la fiscalidad. En esta misma
fecha se produjeron también disturbios
civiles en Menorca.
A la muerte de
Alfonso V le sucedió su hermano Juan II en
1458, que poco después entró en conflicto
con su hijo primogénito Carlos de Viana,
quien en 1460 pasó una estancia en
Mallorca. A las conspiraciones contra Juan
II en diversos puntos de Mallorca y el
levantamiento civil en Menorca se suma en
1467 una epidemia de peste que afecta a los
pueblos de Valldemossa, Deià y Sóller,
estableciéndose un cordón sanitario que les
aisló del resto de Mallorca.