M.A.R
PALMA.- Eberhard Grosske
insta al portavoz popular en el Consell
Fernando Rubio a «interponer una denuncia
si considera que su casa es ilegal». El
líder de Esquerra Unida-Els Verds (EU-EV)
en Cort responde así a las acusaciones de
Rubio que aseveró el pasado miércoles:
«Grosske no es quien para criticar a José
Manuel Sierra, él tiene una casa de dudosa
legalidad». «No es de recibo que Rubio diga
que mi casa es dusosamente legal, una casa
o es legal o no lo es», replicó ayer el
líder rojiverde.
«Si tiene alguna
duda sobre mi casa, que presente una
denuncia ante el Ayuntamiento de Sencelles,
seguro que la tramitarán adecuadamente
porque el PP gobierna el Ayuntamiento con
mayoría absoluta», añadió Grosske. «Cuando
se hace una denuncia así, hay que poder
sostenerla, si no lo único que hace Rubio
es proteger corrupciones reales, generando
polvareda y generalizando las sospechas. No
me parece ético en absoluto».
El
portavoz municipal de la formación de
izquierdas enfatizó: «Mi casa claro que es
legal: antes de firmar la escritura de
compra, pedí al Ayuntamiento de Sencelles
un certificado sobre la situación
rubanística del inmueble. Y no contento con
ello, pedí que el Ayuntamiento enviara a un
inspector para comprobar si existía algún
tipo de infracción urbanístico».
«Pagué de mi bolsillo el certificado
y la visita del arquitecto, ¿qué más me
pueden pedir?», agregó en declaraciones a
EL MUNDO/El Día de Baleares. En cuanto al
detonante de las críticas desde el PP a
Grosske, este último se permite «hacerle
una sugerencia a Rubio». «La misma que
plantearé en su momento a Catalina
Cirer».
Informe del
secretario
Esta consiste en
«pedir al secretario de la Corporación
-Agustín F. Estela- un informe sobre si la
actividad de Sierra [como intermediario de
futbolistas] es compatible con su
dedicación exclusiva al Ayuntamiento». «Si
no lo es, Sierra lleva desde el mes de
febrero incurriendo en incompatibilidad y
el equipo de gobierno debe obrar en
consecuencia», apostilló.
Cabe
recordar que el PP ha decidido arremeter
contra Grosske después de que éste
criticara abiertamente la nueva ocupación
del concejal de Vivienda del Ayuntamiento
de Palma y pidiera su dimisión «por haber
mentido y tomado el pelo a la alcaldesa».
Grosske ha exigido a Cirer que destituya a
Sierra después de que éste haya incumplido
la exigencia de la alcaldesa de que todos
los concejales de Cort tengan dedicación
exclusiva al montar una empresa de
representación de futbolsitas. Bajo el
nombre de Soccer Mallorca Consulting, el
edil municipal asesora a jugadores,
entrenadores y preparadores físicos desde
el bufete que le ordenó abandonar Cirer
antes de entrar en su equipo de gobierno y
que Sierra explotó durante la era
Fageda.
Pero es que Sierra no
sólo ha incumplido la orden expresa de la
primera edil palmesana sino que para
intentar eludir su responsabilidad política
y legal aseguró públicamente que se trata
de un «hobby» por el cual no percibe «ni un
solo euro».
EL MUNDO/El Día de
Baleares dejó en evidencia el pasado
domingo la excusa del edil tras publicar el
contenido de uno de los contratos firmado
entre el concejal y uno de los futbolistas
a los que representa. En él se aprecia que
cobra «el 10% de cada traspaso, contrato o
cesión». Es más, en los contratos con los
jugadores introduce el número de teléfono
público que tiene como concejal de Vivienda
y que a la vista está que emplea para sus
negocios privados.