En su voto particular, dos destacados
miembros del Consell Consultiu (Joan Oliver
Araújo y Carmen Fernández) consideraron
injustificada la decisión del Ib-Salut de
excluir del concurso la oferta más barata,
la presentada por Sampol Ingeniería y
Obras.
A juicio de los dos autores
del voto particular, la Mesa de
Contratación del Ib-Salut debería haber
«optado por la solución menos perjudicial
para la empresa participante, en lugar de
la más drástica de expulsarle del
concurso». Más aún cuando la constructora
alega que recibió garantías del Ib-Salud de
que se admitirían modificaciones sobre la
«explotación de nuevos servicios» no
clínicos.
Además, Sampol había
introducido otras mejoras en su proyecto,
no previstas en las bases del concurso, a
las que el Ib-Salut no puso ninguna pega.
Así, la constructora mallorquina proponía
ampliar de 240 a 500 metros cuadrados la
zona comercial del hospital, para mejorar
sus ingresos. También planteaba instalar
1.000 metros cuadrados de placas solares
para dar suministro al centro y vender la
electricidad sobrante.
Al igual que
la planta adicional de parking, estas
medidas estaban destinadas a mejorar la
rentabilidad del centro, sin que ello
supusiera un desembolso adicional para la
Administración. Esto permitió a Sampol
presentar la oferta más económica (632
millones de euros), que ha sido sin embargo
descartada.
Fuentes de Sampol
Ingeniería y Obras consultadas por este
diario han eludido efectuar declaraciones
al respecto y han preferido no anticipar si
impugnarán el concurso ante el juez.