M. A. RUIZ
PALMA.- Pese al
simulacro de negociación abierta con el
Govern para reconducir el conflicto, la
presidenta mallorquina Maria Antònia Munar
ya ha tomado la decisión de abortar
definitivamente uno de los proyectos
estrella de Matas: la construcción del
Palacio de Congresos diseñado por Pachi
Mangado.
Munar quiere que su
número 2, Miquel Nadal, se presente
a las elecciones como candidato a la
Alcaldía de Palma con su propio proyecto
alternativo de Palacio de Congresos bajo el
brazo, aunque eso suponga meter en un cajón
el diseño realizado por uno de los más
prestigiosos arquitectos españoles y echar
por tierra tres años de trabajo
desarrollado por el Govern y el
Ayuntamiento de Palma.
Durante las
últimas semanas, el vicepresidente del
Consell ha llamado a la puerta de varios
gabinetes de arquitectura de la isla para
averiguar cuál estaría dispuesto a diseñar
su Palacio de Congresos alternativo. Y ha
puesto un único requisito: los autores del
proyecto tienen que ser
mallorquines.
Esta es la baza con la
que Nadal se presentará a las elecciones, a
costa de abortar la inversión de 36
millones de euros que el Govern tiene
previsto realizar en la ejecución del
proyecto de Mangado, seleccionado en un
concurso público en el que participaron
arquitectos de la talla de Moneo, Richard
Rogers, el portugués Souto de Mora o el
mallorquín Antoni Barceló.
Para
consumar esta maniobra, el Consell pretende
mantener paralizada la reordenación
urbanística de la Fachada Marítima de
Palma, con el fin de que el Govern no pueda
adjudicar las obras y poner la primera
piedra antes de las Elecciones de
2007.
La Comisión Insular de
Urbanismo ya dejó el expediente aparcado el
pasado mes de septiembre alegando motivos
peregrinos, como que todavía no se ha
soterrado el tráfico en el Paseo Marítimo,
algo que sólo está en manos del Consell,
que es la institución competente en materia
de carreteras.
Mientras tanto, el
Govern ya ha presentado el proyecto del
Palacio de Congresos de Mangado en la World
Travel Market de 2005 ante los
representantes de los principales
turoperadores europeos y en el Museo de
Arte Moderno (MOMA) de Nueva York, en el
marco de una muestra sobre arquitectura
española celebrada el pasado mes de
febrero.
De hecho, el Govern y el
Ayuntamiento de Palma sólo están a la
espera de que el Consell desbloquee el
expediente urbanístico, para sacar a
concurso la ejecución de las obras. Según
el calendario previsto, las obras se
iniciarán a comienzos de 2007 y el recinto
se podrá inaugurar a finales de 2008 o, a
más tardar, en 2009. Salvo que Munar y
Miquel Nadal consigan su propósito de
abortar todo el proceso.
El Palacio
de Congresos diseñado por Mangado, que se
ubicaría cerca del edificio de Gesa, irá
acompañado de un hotel de cinco estrellas,
con un total de 320 plazas, y un
aparcamiento subterráneo de 400 plazas.
Todo el complejo suma un presupuesto
próximo a los 70 millones de euros y será
explotado, mediante un concurso público,
por alguna empresa hotelera: los beneficios
que genere el hotel de máxima categoría
servirían para mantener el Palacio de
Congresos.
El centro de convenciones
contará con una sala principal de 1.500
metros cuadrados, que puede albergar 2.000
personas, donde además se podrán celebrar
conciertos y espectáculos, a modo de
auditorio. La Conselleria que dirige Joan
Flaquer, ha concebido este proyecto como un
modo de dinamizar el sector turístico, con
unas instalaciones que contribuirán a la
desestacionalización y darán una imagen
emblemática a la Fachada Marítima de
Palma.
El edificio diseñado por
Mangado tendrá una altura de 20 metros y
17.500 metros cuadrados construidos.
Utiliza como principales materiales el
aluminio, el marés y el vídrio, con su
fachada sur mirando al mar completamente
acristalada. El complejo cuenta también con
una zona comercial, varias cafeterías y un
restaurante en el ático, con vistas a la
Bahía de Palma.