El director insular anunció que en el
primer semestre de 2007 finalizarán las
obras del Cuartel de la Guardia Civil de
Can Cifre. «Si ustedes están mejor también
la seguridad de los ciudadanos», aseguró
Bar.
El director insular también
prometió mejoras en el puesto de Sant
Antoni, así como un aumento de las
plantillas, que en comparación al pasado
año cuenta con 40 agentes más, hasta rondar
los 270. Dos de estos agentes, Laureano
Morales y Carlos Javier López fueron
condecorados durante los actos de
ayer.
Por otro lado, el jefe de la
Zona de la Guardia Civil de Baleares,
Basilio Sánchez, pidió ayer a los agentes
que «no escatimen esfuerzos» para «velar
por el cumplimiento de las sentencias
judiciales» relativas a casos de violencia
doméstica y para «apoyar con dedicación a
las víctimas».