LUIS ANGEL TRIVES
PALMA.- Tras la
sesión, uno de los capitanes del equipo
rojillo, en concreto Sergio Ballesteros
atendió a los medios. El central bermellón
reconoció que el encuentro frente al
Levante «es muy importante porque nos
quedamos con un sabor de boca muy amargo el
día del Villarreal y queremos intentar
estar en una zona media alta que es donde
creo que nos corresponde estar», aunque
advirtió que «nos vamos a encontrar con un
equipo muy complicado y que ahora está
pasando por un buen momento».
Del
tema más comentado esta semana, la polémica
de la temporada 2004-2005 entre Levante y
Mallorca dijo el de Burjasot que «tenemos
que estar tranquilos, nosotros jugamos a
fútbol. Pasaron muchas cosas y que
deportivamente sacamos más puntos. No creo
que sea una guerra ni entre clubes, ni
aficiones ni entre jugadores que estaremos
en el campo». De hecho el central rojillo
guarda un grato recuerdo del Levante puesto
que comenzó su carrera futbolística . «Me
dieron la oportunidad de jugar en Segunda B
y estuve allí un año y medio y por lo tanto
les estoy muy agradecido».
El
valenciano considera que los próximos
compromisos del equipo de Manzano «van a
marcar un poco los objetivos del año porque
si te descuelgas de la parte de arriba
luego es complicado entrar. Si estamos en
una zona media lo importante es no
despegarse demasiado de esos puestos» y
añadió «lo que no queremos por nada del
mundo es meternos ahí abajo y empezar a
sufrir otra vez por eso nuestra idea es
sacar los máximos puntos posibles y estar
entre los primeros».
También habló
Ballesteros sobre los trabajos que ha
realizado el equipo en estos últimos días
basados casi por completo en el ataque
aunque sin dejar de lado la defensa.
«Pienso que hay que trabajarlo todo.
Estamos trabajando bastante bien tanto
ofensivamente como defensivamente porque es
igual de importante que metamos goles como
que no volvamos a cometer una serie de
fallos que no fueron normales», concluyó el
defensa rojillo.
Por su parte Miguel
Angel Moyà, que fue uno de los más
solicitados por los aficionados más
pequeños, habló sobre la selección sub-21
de España y el fracaso de los de Sáez al no
clasificarse ni para los juegos de Pekín de
2008 ni para el europeo de 2007.
«He
vuelto un poco cansado y decepcionado por
el hecho de no habernos clasificado. Ahora
toca centrarse en el Mallorca y pasar
página. Es cierto que fue un buen palo pero
estábamos jugando contra un rival muy
fuerte como era Italia» y añadió «lo que
estaba claro es que la eliminatoria
implicaba perder a un equipo importante y
nos tocó a nosotros». Respecto a sus
sensaciones sobre el terreno de juego el
joven guardameta reconoció que «me encontré
bien sobre todo por el tiempo que hacía que
no jugaba. La lástima es que no pudiera
hacer las mismas paradas en el segundo
partido que en el primero pero a veces la
suerte te acompaña y otras
no»..
Sobre el Levante dijo Moyà que
«es un rival parecido a nosotros, es verdad
que comenzaron un poco mal pero ahora se ha
compuesto bastante y no será nada fácil
porque es un campo complicado». Acerca del
recibimiento que pueda dispensar la afición
granota al Mallorca el mallorquín dijo que
«hay gente que lo olvida y otros que no. El
morbo quizá lo tenga para los rencorosos
pero es un partido como cualquier
otro».
Precisamente el propio Moyà
fue uno de los implicados en esa polémica
ya que diversos consejeros aseguraban que
el partido disputado entre Deportivo de La
Coruña y Mallorca en Riazor que acabó con
resultado favorable para los rojillos
estaba amañado tanto por la compra de Kike
Romero como por el hecho de que el
guardameta titular del Mallorca por aquel
entonces iba a ser uno de los fichajes del
club coruñés. Ayer Moyà dijo en un tono
jocoso tener «mala memoria» ya que «se
dijeron muchas cosas pero no me acuerdo y
en el mundo del fútbol se dicen muchas
tonterías y tampoco hay que hacer caso. De
lo que se trata es de ir ahí a sacar un
resultado positivo, que es lo que nos
interesa».