ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.- «Como
retribución por los servicios prestados el
representante percibirá una suma igual al
diez por cien -10%-... de todos los
contratos que el jugador haya suscrito
durante la vigencia de este acuerdo». Este
es el primer emolumento que estipula el
agente de futbolistas José Manuel Sierra a
sus representandos en los contratos que
suscribe con ellos. Pero no es el único.
El también concejal del Ayuntamiento
de Palma fija la misma cantidad en los
acuerdos por escrito que rubrica con los
jugadores a los que asesora: «El 10% de la
cantidad cobrada... en el caso de que el
jugador fuera cedido o traspasado por el
club a otra entidad, sociedad anónima
deportiva o club y percibiera cantidad
alguna por ello». Es decir, Sierra cobra a
sus clientes por cualquier movimiento que
realicen. Tanto si el club en el que juegan
les mejora económicamente el contrato como
si lo ceden a su histórico
rival.
Mientras fija estos
porcentajes con los futbolistas, José
Manuel Sierra asegura públicamente que no
percibe «ni un solo euro» por desarrollar
esta actividad, a la que se refiere como
«un hobby». Es más, el miembro del
equipo de gobierno de Catalina Cirer ha
argumentado que «desde el punto de vista
legal» puede compaginar sin problemas su
actividad política con la explotación de su
empresa Soccer Mallorca Consulting, S.L.
Y se escuda en que el Reglamento de
Organización y Funcionamiento de las
Corporaciones Locales (ROF) permite a los
cargos públicos «actividades marginales»
paralelas siempre y cuando estas «no sean
remuneradas».
Como se puede comprobar
en el contrato reproducido en esta página y
suscrito entre Sierra y uno de sus
clientes, el edil de Vivienda ha mentido
para eludir su responsabilidad. Tanto
política como legal. Ha sostenido
públicamente y ante su jefa Catalina Cirer
que ejerce la representación de futbolistas
de manera altruista y desinteresada. La
realidad le lleva a quedarse una décima
parte de cada contrato, traspaso o cesión.
Eso sí, los emolumentos de Sierra no
afectan a los «sueldos o primas». Y el
concejal especifica además que sobre estos
conceptos «no tiene derecho
alguno».
La empresa del
edil
La empresa con la que ejerce
ahora Sierra la representación de jugadores
de fútbol, entrenadores y hasta
preparadores físicos la creó el pasado uno
de diciembre de 2005 ante el notario de
Palma Andrés Isern Estela. La bautizó como
Soccer Mallorca Consulting, S.L., y la
radicó en el tercer piso del número seis de
la calle Costa de Ca'n Muntaner de Palma.
En el bufete de abogados que la alcaldesa
de Palma, Catalina Cirer, le obligó a
abandonar al principio de legislatura. La
primera edil popular ha exigido a
todos sus subordinados «plena
disponibilidad» en sus cargos y ha
prohibido expresamente cualquier negocio
privado al margen de la política. Del tipo
que sea.
Por este motivo José Manuel
Sierra se vio obligado además a darse de
baja en el Colegio de Abogados de Baleares.
A pesar de la exigencia de la alcaldesa,
Sierra ha sustituido a la clientela que
frecuentaba su bufete jurídico durante la
era Fageda por una nutrida cartera
de futbolistas. Entre los clientes del edil
de Vivienda se encuentra el internacional
camerunés Salomon Olembe, que juega en
estos momentos en el Olimpique de Marsella.
El político destaca de este «interior
izquierdo» su «gran desborde por la banda y
su llegada al área» y lo define además en
su web como «un jugador de gran
inteligencia en el campo».
Otra de
las estrellas asesoradas por el concejal es
el delantero centro zaireño Mbo Mpenza, que
milita en estos momentos en la filas del
Anderlecht belga. Para Sierra se trata de
«un jugador de gran rapidez, buen regate y
definición». La terna de jugadores
africanos que integra la cartera del edil
del Ayuntamiento de Palma la completa Jean
Hugues Ateba. Natural de Camerún, este
«lateral izquierdo» del Paris Saint Germain
francés e internacional con la selección de
su país es, en palabras del concejal
municipal, un «defensa muy seguro que se
suma con facilidad al ataque, de
constitución atlética y rápido».
Entre los futbolistas apadrinados
por Sierra se encuentran también el tercer
portero del Villarreal, el mallorquín Juan
Carlos Sánchez; o el también isleño Ernesto
García, un «pivote defensivo tácticamente
imprescindible en cualquier equipo» que
acaba de hacer la pretemporada con el Real
Mallorca y que habitualmente juega en la
Tercera balear. A la lista de profesionales
se suma su especialidad: las «jóvenes
promesas».