El director general de la Conselleria de
Inmigración del Govern, Manuel Gómez,
mostró su preocupación porque el Gobierno
«está demostrando que no existe una
planificación clara en inmigración y no
coopera con los países emisores». Asimismo,
se mostró convencido de que la entrada
irregular de extranjeros es una
consecuencia del «efecto llamada» que
promueve la política del Ejecutivo Central.
«Estas personas están en situación
de calamidad y la llegada a Europa es como
un objetivo», abundó Gómez, quien lamentó
que las noticias que se dan en el campo de
inmigración llegan a los países emisores de
manera muy «distorsionada», ya que creen
que tras un tiempo en el país serán
regularizados.
El director general
de Inmigración recordó que la primera
atención a los inmigrantes ilegales una vez
acceden a España es competencia del Estado,
pero que luego son las comunidades las que
han de acogerlos y darles todos los
servicios, por lo que pidió una política
coordinada en esta materia con las
autonomías.