SENSIBILIDAD. Si Palma no puede ser una
ciudad culturalmente avanzada, siempre nos
queda el recurso de jugarnos el físico por
la inacabada carretera de Manacor, que eso
sí que es una experiencia emocionante, y
asistir en el teatro de dicha localidad al
estreno de Plataforma, el último
montaje del director de moda del panorama
escénico europeo, Calixto Bieito,
estrenado el pasado agosto en el Festival
de Edimburgo.
Espero mucho de
Plataforma, que cierra la Fira de
Teatre de Manacor, pero no que sus autores
me repartan a la entrada del teatro un
papel en el que me hacen saber que las
escenas de sexo pueden herir mi
sensibilidad. Esto sí que es una sorpresa,
¡mi sensibilidad!, ¿cómo se proponen estas
buenas gentes herir mi sensibilidad?, ¿sólo
con sexo? Soy mallorquina, sigo a diario la
información local, los discursos
parlamentarios, los pelotazos
urbanísticos, las declaraciones políticas,
los dictámenes jurídicos... En materia de
escándalos tengo la sensibilidad
anestesiada, como casi todo el mundo.
PURITANAS. Por suerte,
Plataforma es algo más que una
representación con la que escandalizar a
las sociedades puritanas. Es una crítica
desesperanzada y amarga contra el egoísmo y
la depravación moral de Occidente y el
fanatismo islamista, todo ello a través de
una puesta en escena magistral y una
interpretación brillante de todos los
actores, muy especialmente de Juan
Echanove, premiado por esta
interpretación en Escocia.
No sé qué
nos deparará la temporada, pero no creo
equivocarme si digo que pasará mucho tiempo
antes de poder asistir en Mallorca a un
evento artístico de mayo interés y calidad.
¿Dónde estaban los políticos que
subvencionan, controlan y mediatizan las
artes escénicas?, ¿dónde los hombres y
mujeres que representan la vida cultural
isleña? A lo mejor estaban en la sala,
disfrazados de hombres invisibles. Menos
mal que en la cuarta o quinta fila, veo a
Camilo José Cela y a su mujer
Giselle Marty, lo cual me produce un
gran alivio, porque ellos siempre están
ahí, prestando su solidez intelectual a
cuanto estreno artístico de importancia se
produce en la isla. Cuando les veo siempre
me digo lo mismo, uf, menos mal, no todo
está perdido, al menos en la Universidad
balear queda un reducto para esperanza:
Camilo y Giselle.
ORIGINALIDAD.
¿Veremos Plataforma en Palma? Me
temo que no. Nuestra vida teatral tiene
características singulares y propias: lo
mejor de la escena internacional se
representa en escenarios pequeños de pueblo
y lo menos bueno en los escenarios grandes
de Palma. Al menos esa originalidad no nos
la quita nadie.
TÉ A TRES. Y de las
figuras de la escena internacional me voy a
las figuras de la escena local, porque la
Fira de Manacor me deja otra agradable
sorpresa: el grupo teatral mallorquín Té a
tres, que no son tres sino dos: la actriz
Aina Moreno y el director de escena
Juan L. Muñoz, autores del
espectáculo de clown Tv or not Tv,
un excelente ejercicio de humor gestual que
muestra la paradójica y cómica relación de
los humanos con la televisión.
Aina
y Juan L. son excelentes representantes de
lo que se conoce como teatro alternativo,
lo cual significa, más o menos, actuar al
margen de las subvenciones y los circuitos
oficiales, luchar contracorriente a favor
de un teatro interesante y contemporáneo, y
no aceptar ningún reconocimiento que no
surja de la propia satisfacción personal
por el trabajo artístico bien hecho y el
aplauso del público.
Cuesta mucho que
un teatro como el de Té a tres llegue al
público, mejor dicho, es casi imposible. La
ventaja es que el día que llega ya no se
va. Todo ello por no hablar de la fortaleza
de espíritu y la experiencia artística que
se adquiere luchando contra la mediocridad.
Les deseo lo mejor.
EMOCIÓN. En
realidad, si te paras a pensar, el interés
del arte suele estar casi siempre en lo
alternativo y en la emoción que produce
descubrirlo. Quizás por eso la política es
tan aburrida. No hay lugar para la
independencia. No hay sorpresas, todos
quieren ser diputados o ministros, o lo que
sea. Qué aburrido.
martazoreda@ccr.es