MARIONA CERDÓ
MIQUEL A.
FONT
PALMA.- El ex rector de la UIB y
ex presidente de Sa Nostra, Llorenç Huguet,
se perfila como el favorito para sustituir
a Francesc Obrador al frente del Centre
Econòmic i Social (CES), un organismo
público independiente y de carácter
consultivo cuyos miembros son elegidos por
el Govern, la Caeb, UGT y CCOO.
Al
parecer, Huguet cuenta con las simpatías de
la Caeb y CCOO, mientras que su elección
tampoco desagrada a UGT. Además, el perfil
y la dilatada trayectoria profesional del
ex rector también garantizarían, en
principio, el visto bueno del Govern.
De hecho, el Ejecutivo balear es la
institución que tiene la última palabra a
la hora de designar al presidente del CES.
El Consell de Govern le nombra a través de
un decreto después de estudiar las
propuestas de los sindicatos y de la Caeb.
Por este motivo, se procura desde el
principio encontrar a una persona que goce
del mayor número posible de
simpatías.
Junto al nombre de Llorenç
Huguet, también suenan con fuerza los del
ex conseller de economía Alexandre
Forcades, el ex presidente de Gesa
Feliciano Fuster, el antiguo responsable de
la Fundació Sa Nostra Miquel Alenyà y el ex
decano del Colegio Oficial de Economistas
Luis Moyá. Uno de ellos ocupará la vacante
que Francesc Obrador dejó este verano tras
su dimisión como presidente de la
institución.
Propuesta
fallida
Los movimientos y
contactos para designar a un nuevo
presidente se han producido después de que
el conseller de Trabajo, Cristóbal Huguet,
propusiera sin éxito el nombramiento del
director general de Salud Laboral, Fernando
Villalobos. Por lo visto, no hubo consenso
entre las distintas partes para elegir a
Villalobos como nuevo
presidente.
Entre otras muchas
actividades, el CES elabora cada año una
amplia memoria que radiografía la situación
económica y social del archipiélago balear.
La próxima entrega anual se distribuirá a
finales de este mes o principios del de
noviembre. En la presentación de la última
memoria, correspondiente al año 2004, el
encargado de dirigir la publicación, Pere
Aguiló, destacó que la Educación Secundaria
y la universitaria presentan «tasas de
escolarización relativamente bajas» en
Baleares, lo que, según su punto de vista,
supone el «problema más grave» de las Islas
desde el punto de vista social.
Las
dificultades en este campo se deben a que
«no ha habido una tradición de educación»
en el Archipiélago, si bien «es posible que
el hecho de que en Baleares exista un
sector privado muy potente haya hecho que
inversiones que tenían que venir en su
momento en temas de educación no hayan
venido», dijo Aguiló tras presentar en el
Parlament la memoria.
A su juicio,
en Baleares es necesario dar «pasos
importantes» y «hacer más esfuerzos» para
aumentar las tasas de escolarización en
Secundaria y en la Universidad, mientras
que en Primaria destaca la incorporación de
alumnos extranjeros, que representan el 10%
del total de matriculaciones en este nivel
de enseñanza.
Según Aguiló, Baleares
presenta «formas de vida nuevas»
caracterizadas por un aumento de las
uniones no matrimoniales, en sintonía con
sus características de «economía avanzada»
y de «sociedad abierta» que está «más
conectada con las corrientes
internacionales» que el resto de
comunidades autónomas.
Además, cada
vez aumenta más el porcentaje de población
«no nacida en Baleares», informa Efe, que
en la actualidad representa el 42% de los
habitantes del Archipiélago, lo que «marca»
la «conexión» con las dinámicas que tienen
relación con «las grandes corrientes
internacionales».