MARIONA CERDÓ
PALMA.- El Govern
pondrá este mes a disposición de los jueces
las primeras pulseras antimaltratadores.
Atrás quedan meses y meses de negociaciones
y de pruebas, que han certificado que el
sistema de los brazaletes es, a priori,
efectivo al 100% en el territorio balear.
El único trámite que quedaba
pendiente era la adaptación del software de
las pulseras y sus complementos a los
equipos informáticos y dispositivos del
servicio de emergencias 112, que será el
encargado de localizar a los agresores e
intervenir en defensa de la víctima en caso
de que el maltratador sobrepase la
distancia mínima de alejamiento dictada por
el juez.
Técnicos de la empresa
israelí que ha elaborado el dispositivo de
los brazaletes y miembros del 112 han
mantenido diversas reuniones en los últimos
meses con el objeto de hacer compatibles
sus respectivos sistemas.
La
finalización del periodo de pruebas, que ha
garantizado la completa adaptación del
sistema al territorio balear -el trámite
más dificultoso-, convierte la puesta en
marcha de las pulseras antimaltratos en
inminente.
Técnicos del Govern se han
pasado un año comprobando que todo el
sistema de los brazaletes, diseñado en un
principio para la Comunidad de Madrid, era
también adecuado para el archipiélago
balear. Varios trabajadores de la
Conselleria de Presidencia y de Interior
han recorrido todos los municipios de
Baleares, calle por calle, para cerciorarse
de que la cobertura de los equipos no falla
en ningún lugar. Incluso han bordeado en
barca toda la costa de las cuatro islas que
componen el archipiélago balear.
Los
técnicos israelies y los del Govern ya han
encontrado la manera de hacer compatibles
las pulseras con los equipos del 112 y sólo
faltaba que la Comunidad de Madrid envíe
tantas unidades de pulseras como demanden
los jueces de Baleares. Según anunció ayer
la la consellera de Presidencia, Rosa Puig,
las primeras pulseras se distribuirán este
mismo mes.
Decisión
judicial
En en la implantación de
los brazaletes antimaltratadores quien
lleva la voz cantante es la Comunidad de
Madrid. Fue la Consejería de Servicios
Sociales de esta comunidad autónoma la que
firmó el convenio con la empresa israelí
que ha permitido la llegada a España de las
pulseras contra la violencia doméstica. Y
también es la que ha decidido ceder
gratuitamente varias unidades a Baleares.
En su día, la Comunidad de Madrid compró
150 pulseras a la empresa israelí que ha
hecho el diseño de los brazaletes. En estos
momentos, los juzgados madrileños ya han
obligado a llevar una pulsera
antimaltratadores a cuatro
agresores.
Cabe aclarar que los
jueces no aplican esta medida en todos los
casos de malos tratos. Estudian el perfil
de cada agresor y sólo le obligan a llevar
la pulsera en caso de que lo consideren
necesario. El mecenazgo de Madrid se hace
extensivo, además de a Baleares, a otras
comunidades gobernadas por el PP. Ya han
manifestado su interés en implantar las
pulseras antimaltratadores la Comunidad
Valenciana y Murcia. Isabel Llinàs afirma
que las pulseras antimaltratadores
constituyen, además de un método para
prevenir la agresión, una prueba de que el
maltratador se ha saltado la orden de
alejamiento que le interpuso el juez.
Esta medida puede variar según los
casos, aunque habitualmente se prohibe a
los maltratadores acercarse más de entre
300 y 1.000 metros a sus víctimas.