Baleares cuenta actualmente con 500
órdenes de alejamiento para proteger a
mujeres amenazadas por sus compañeros
sentimentales.
En este sentido, el el
delegado del Gobierno en Baleares, Ramon
Socías, aseguró que «es muy complejo»
controlar todas estas órdenes ya que, a su
juicio, sólo se lograría «poniendo un
policía para que vigilara a cada
mujer».
El delegado del Gobierno
efectuó ayer estas declaraciones durante la
concentración en la plaza de Cort. Allí se
convocó un minuto de silencio en memoria de
la joven marroquí asesinada ayer en Es
Rafal.
Asimismo, Ramon Socías abogó
por seguir potenciando los trabajos de
concienciación social. El delegado también
hizo especial hincapié en fomentar todas
las medidas de prevención para tratar de
acabar con la «lacra social» de la
violencia contra las mujeres.