SERGIO G.
CAÑIZARES
EIVISSA.- El
presidente del Consell Insular de Eivissa y
Formentera, Pere Palau, informó ayer al
Consell Executiu de la máxima institución
pitiusa de su intención de firmar el nuevo
convenio de carreteras con el Gobierno
central «en cuanto se subsanen algunas
deficiencias técnicas».
Estas
deficiencias se refieren principalmente al
apartado 2 de la cláusula undécima, que
especifica que este convenio en lo que
concierne al ámbito territorial de las
islas de Eivissa y Formentera «sustituye al
suscrito en marzo de 2004 entre el
Ministerio de Fomento y el Govern balear».
Para la institución insular, esta
cláusula supone «una clara deslealtad hacía
el Govern», administración que firmó el
anterior convenio que, según el Consell,
«ha sido incumplido por el Estado».
En el escrito presentado por Palau
al Consell se pone de manifiesto la
sorpresa que causó en su día esta premisa
porque, según apunta, tanto el presidente
del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero,
como el secretario de Estado para
Infraestructuras, Víctor Morlán, «habían
manifestado que este convenio era
independiente del suscrito en 2004».
A pesar de todo y en virtud del
derecho de los ciudadanos a disfrutar de
«una red viaria en las adecuadas
condiciones de seguridad», el Consell
considera que no deben perderse
«inversiones provenientes del Estado en
materia de infraestructuras».
Por su
parte la consellera de Vía y Obras, Stella
Matutes, señaló que esta carta demuestra
que, «pese a lo publicado en algunos medios
de comunicación», la intención del Consell
es «firmar cuanto antes» el convenio de
carreteras con el Gobierno
Central.
Sobre la polémica cláusula
de renuncia al anterior convenio, la
consellera apuntó que, una vez recibida la
respuesta a las alegaciones presentadas por
el Consell, los servicios jurídicos
elaborarán un informe para estudiar el
borrador definitivo del convenio. Matutes
adelantó que no cree que el Consell tenga
potestad para anular un convenio que fue
firmado con una institución superior, como
es el Govern Balear.
La firma de este
convenio supondría la inversión por parte
del Gobierno de 65 millones de euros además
de la aportación 3,3 millones para la
compra de terrenos. El Consell, en
contraprestación, invertiría 33
millones.
El diputado popular
ibicenco en el Congreso, Enrique Fajarnés,
alabó esta decisión: «Pere Palau ha
adoptado la postura de buen presidente,
dando prioridad a los intereses de los
ciudadanos de las Pitiüses, lo que ha sido
una constante en su mandato». Para
Fajarnés, con esta decisión Palau espera
que, por encima de todo, no se pierda
ninguan inversión para nuestras oslas, por
encima de cualquier otra
considerción.
Por otro lado lamenta
la postura del candidato al Govern por el
PSOE, Francesc Antich, que considera
«impresentable», al incitar al Gobierno a
que exija la renuncia al convenio
anterior.
«Esto lo descalifica a él,
a su partido, y como candidato a la
Presidencia», afirmó Fajarnés. «Su
obcecación por castigar a las instituciones
del Partido Popular le lleva a querer
cercenar inversiones para todos los
ciudadanos», concluyó el diputado
ibicenco.