Tiempo habrá para comentar lo que
sucedió ayer en la reunión del Consejo de
Administración del Real Mallorca. Hoy lo
que creo que nos puede interesar es hablar
de la situación deportiva del club. Ayer ya
decíamos que el tema no era preocupante.
Queda muchísima liga por delante y esto
puede dar muchísimas vueltas. Pero es una
realidad que el actual técnico aún no tiene
definido quiénes son los puntas y quiénes
son los que deben de tener en propiedad las
bandas. Si no, repasemos las alineaciones
de cada domingo y se podrá ver cómo hay
cambios constantemente, y eso quiere decir
algo.
Cuando un equipo funciona bien
-no digo a la perfección- los entrenadores
no suelen hacer cambios. Pero en el caso
del Mallorca, como no funciona bien el
equipo, algo se tiene que hacer, y se hace,
pero los resultados no son
satisfactorios.
Lo que vemos la
mayoría, respetando siempre al entrenador,
es que por la derecha debe jugar Jankovic.
A Jonás Gutiérrez ya se le ha visto todo lo
que puede dar de sí. La banda izquierda
también tiene su tela. A Juan Arango no le
va para nada este sitio y si ha eso
añadimos que desde que renovó no es el
mismo del final de liga, pues ya me dirán.
Debería jugar como media punta y dar la
izquierda a Tuni, que más que Pisculichi ha
hecho. No entiendo por qué no se traspasó a
este jugador a principio de temporada. Y en
la punta llegamos a Maxi López, al que le
toco la lotería cuando lo firmo el Barça.
Aún todos se preguntan cómo fue que lo
ficharon -buen representante tiene-, pero
ha llegado la hora de estar sentadito, dar
más opción a Víctor y recuperar como sea a
Diego Tristán, al que trajeron porque el
barcelonista no dio en la pretemporada la
talla que de él se esperaba.
Nos
quedan 15 días para intentar recuperar a
este equipo de cara al gol, porque no se
pueden crear constantemente ocasiones sin
que después se materialicen en el marcador.
En el capitulo defensivo, aunque todos
estamos convencidos de que los que juegan
son los que tienen que estar, hay que estar
mucho más atentos a las jugadas y a los
centros dentro del área. Hasta la fecha,
los equipos que nos habían llegado eran más
débiles en el aspecto ofensivo, pero con el
Villarreal, un equipo en donde destacan sus
hombres puntas, las cosas ya no rodaron tan
fácilmente. Con esto queremos decir que
queda mucho por hacer, por perfilar, aunque
hay equipo y jugadores para mantener la
categoría. Aunque eso sí, a veces se tiene
que ser valiente para enviar a la grada al
que no rinde lo que de él se esperaba y en
eso a Manzano estamos convencidos de que no
le temblará la mano cuando tenga que
hacerlo. Míster, ánimo y suerte.