MARCOS TORÍO
PALMA.- La magna obra
de Miquel Barceó en la Seu fue cazada
paso a paso por el fotógrafo Agustín
Torres. En la primavera de 2003 consiguió
reunir los panes y los peces de su obra
para la Catedral de Mallorca en un taller
de Vietri Sul Mare al sur de Nápoles.
Lo hace en el más absoluto de los
secretos, sólo rodeado del ceramista
Vincenzo Santoriello y de su equipo de
artesanos. Entre unos y otros, la cámara
del fotógrafo Agustí Torres inmortaliza más
de 3.500 imágenes como testigo afortunado
del proceso creativo. En verano de 2005 la
Sala de Paper del centro cultural Sa Nostra
expone 55 de ellas bajo el título de
Barceló en la Seu.
Tres meses -desde
abril hasta julio de 2003- estuvo Torres
captando la construcción de los paneles
cerámicos de 300 metros cuadrados que
cubrirán la capilla de Sant Pere en el
ábside derecho de la Catedral.
Su
trabajo, «más documental que fotográfico»
da a conocer las «complejidades técnicas y
artísticas» de un proceso «muy interesante»
que comienza retratando el aspecto de la
capilla previo a la intervención, continúa
con el modelaje y acaba con el inicio de la
cocción de las piezas. Para mostrar las
«formas y volúmenes» ha usado el revelado
digitalizado en blanco y negro, mientras
que el color lo ha reservado para «los
juegos del artista con varied cromática».
La misma división se ha hecho con
los dos vídeos de nueve minutos que
completan la exposición. Uno se centra en
el modelaje y el otro en el coloreado de
las cerámicas. Son dos mínimos ejemplos de
las 250 horas grabadas que recogen los
trabajos y conversaciones del artista.