MIREYA ROURA / MARIONA
CERDÓ
PALMA.- Un total de 17
municipios de los 53 que tiene Mallorca
perdió población a lo largo de 2005. Es
decir, la diferencia entre los nacimientos
y las defunciones fue negativa. O lo que es
lo mismo: presentaron un crecimiento
vegetativo negativo. Así lo desvela el
último informe económico y social de las
Islas Baleares elaborado por Sa Nostra y la
UIB.
Encabeza la lista el municipio
de Porreres que, a lo largo del año pasado,
sólo vio nacer a 23 bebés y en cambio vio
morir a 56 personas. También Artà, Campanet
y Montuïri perdieron población. En
concreto, 17 personas en el primero y 14 en
los dos últimos.
En el otro lado de
la estadística están los municipios que
crecen a un ritmo vertiginoso. Lidera el
ránking Marratxí que, con 354 nacimientos y
126 defunciones, tiene un saldo positivo de
228. Le siguen Calvià e Inca, con ganancias
de 209 y 190 respectivamente. Por último,
Manacor y Llucmajor aumentaron su población
con cerca de 160 personas el año pasado.
Pero el crecimiento que están
registrando municipios como Manacor y
Calvià puede incidir en los pueblos
vecinos. Es el caso de Mancor de la Vall
que, aunque registró en 2005 un crecimiento
negativo, tiene buenas previsiones de cara
al futuro. Al menos, así lo indica el
alcalde de la localidad, Bernardí Coll,
quien estima que en 20 años se crecerá en
un 30%. Tanto es así, que en este municpio
en el que viven cerca de 1.000 habitantes
existen 40 casas de nueva promoción sin
ocupar.
Según Coll, la mayoría de la
gente que viene procede de Inca. Se trata
de matrimonios jóvenes que buscan otro
lugar tras comprobar la saturación de la
capital del Raiguer. De ello, a que el
Ayuntamiento esté procediendo a invertir en
saneamiento, polideportivos y otras
infraestructuras.
En la misma
situación está Moscari, en Selva. Con 500
habitantes, el alcalde pedáneo, Rafel
Gelabert, afirma que los pueblos que rondan
Inca están registrando un crecimiento
importante. Aumentan las promociones
urbanísticas y las obras de nueva planta.
«Hace 10 años veíamos que el pueblo se iba
para abajo y ahora es todo lo contrario»,
dice Gelabert.
Pérdida de
habitantes
En términos generales,
las Baleares tuvieron en 2005 un
crecimiento vegetativo postivo de 3.546
personas. La cifra representa un 5,3% menos
que el año pasado a causa del mayor
incremento de las defunciones (3,1%) que de
los nacimientos (0,2%). Ello representa una
dinámica parecida a la de 2003; de
estancamiento en la natalidad y de
incremento en la mortalidad.
Según
datos del Instituto Balear de Estadística
(Ibae), Mallorca mostró una tasa negativa
del 11,2% y sólo Menorca aguantó el tirón
al experimentar una diferencia entre
natalidad y mortalidad del 27,7%. Las
Pitiüsas, por su parte, se situaron en un
término medio: 5,1%.
Por otro lado, y
según el Ibae, Baleares ocupó el séptimo
lugar de las comunidades autónomas que
ganaron población, por detrás de Madrid,
Andalucía, Cataluña, Valencia, Murcia y
Canarias.
Sin tener en cuenta a
Palma, un total de 6.666 personas emigraron
de Mallorca en 2005. El Ibae revela que 812
personas optaron por marcharse al
extranjero y Alemania fue el destino más
buscado seguido de Argentina. En cuanto a
los movimientos en el interior de la
península, 2.032 mallorquines hicieron las
maletas para irse a Andalucía, 976 a
Cataluña y 496 a Madrid.
Entre
los 25 y los 34 años
Sin embargo,
cabe destacar que de las 6.666 personas que
emigraron sólo 1.019 habían nacido en
Baleares. Mientras, 3.561 lo habían hecho
en otras comunidades autónomas y 2.086 en
el extranjero. La mayoría de los que
optaron por dejar Mallorca tenía una edad
comprendida entre los 25 y los 34
años.
En relación a los inmigrantes,
la Part Forana recibió en 2005 un total de
16.255 personas. Procedentes de otras
comunidades autónomas hubo 5.827
(mayoritariamente de Cataluña y Andalucía),
mientras que 10.428 vinieron desde el
extranjero. Los paises de origen siguen el
siguiente orden: Alemania, Reino Unido,
Marruecos, Argentina, Uruguay, Francia y
por último Colombia.