José Manuel Sierra se dio de baja en el
Colegio de Abogados de Baleares por orden
expresa de la alcaldesa popular
Catalina Cirer. Así lo reconoció el edil en
la Audiencia de Palma durante el juicio del
caso del juego.
A pesar de
haber dejado de ejercer la abogacía y de no
estar dado de alta como letrado ejerciente,
el concejal de Vivienda mantiene la placa
en la puerta de su despacho en la que
figura como abogado y en la que página de
internet de su agencia de futbolistas se
presenta como tal.
Sierra explica en
su web que es «abogado del
Ilustrísimo Colegio de Baleares»; «agente
de jugadores por la Real Federación
Española de Fútbol (RFEF) con licencia
número 160»; y «miembro de la Asociación
Española de Agentes de
Futbolistas».
No obstante, en
declaraciones a EL MUNDO/El Día de Baleares
resta importancia a su papel como
intermediario. «Mi actividad es la política
y me dedico a ella al 100%. La empresa
-Soccer Mallorca Consulting, S.L.- la tengo
como hobby porque siempre me ha
gustado el fútbol», explicó Sierra a este
periódico.
«Hay a gente a la que le
gusta el golf y dedica su tiempo libre a
practicarlo, yo siempre he sido aficionado
al fútbol y he montado esta empresa hace
seis meses exclusivamente por este motivo».
El concejal de Vivienda del Ayuntamiento de
Palma subraya además que ha sido
«futbolista» y que tiene el carné de
representante «desde hace cinco años».