ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.- José
Manuel Sierra vuelve a tener negocios al
margen de la política a pesar de que
Catalina Cirer se los prohibió expresamente
al principio de la legislatura. En esta
ocasión una agencia de representación de
futbolistas. La alcaldesa impuso hace ya
tres años a su concejal de Vivienda la
obligación de abandonar por completo su
bufete de abogados y dedicarse en exclusiva
a su cargo público. Esta exigencia la hizo
extensiva Cirer a todo su equipo de
gobierno.
El edil acató inicialmente
la orden pero ha decidido incumplirla
unilateralmente después de tener la certeza
de que la alcaldesa no cuenta con él para
la próxima legislatura. Volcado ya en sus
negocios particulares, Sierra montó el
pasado mes de diciembre la empresa Soccer
Mallorca Consulting, S.L., y la radicó en
el tercer piso del número 6 de la calle
Costa de Ca'n Muntaner. De hecho esta es su
sede social y la dirección a la que remite
su web
-www.soccermallorca.com-. Se trata
del mismo despacho en el que trabajó Sierra
hasta la llegada de Catalina Cirer a la
Alcaldía de Palma.
Este bufete ha
estado envuelto en polémica durante los
últimos años con motivo del denominado
caso del juego. Uno de los clientes
de Sierra en este despacho fue el
empresario catalán de máquinas tragaperras
Ismael Martín. Y el político popular
compaginó su labor entonces como teniente
de alcalde de Gobernación con la de abogado
de empresarios del juego. Es decir, por las
mañanas tenía entre sus obligaciones la de
inspeccionar los locales de juego y por las
tardes defendía los intereses de sus
dueños.
A la vista del escándalo
suscitado por la manifiesta
incompatibilidad de las dos tareas, la
pública y la privada, Cirer decidió poner
punto y final a esta práctica. Y es que la
explotación de negocios privados fue una
práctica muy habitual durante la etapa de
Joan Fageda como alcalde de Palma. La orden
de Cirer ha sido cumplida a rajatabla por
sus ediles hasta que ahora Sierra ha
decidido emplearse en el cobro de
comisiones de los traspasos de jugadores de
fútbol.
Lo que ofrece el
edil
El edil popular tiene
en su poder la licencia número 160 de
agente de la Real Federación Española de
Fútbol (RFAE) e integra la Asociación
Española de Agentes de Futbolistas. Se
presenta en su web con su fotografía
como director general de «una nueva empresa
dedicada a la representación de deportistas
ubicada en Palma de Mallorca y con
implantación en toda la geografía del
Estado».
«Nuestra empresa», apunta
el concejal del Consistorio palmesano,
«nace con la pretensión de prestar
asesoramiento deportivo a los futbolistas
españoles y extranjeros, tanto en periodo
profesional como de formación». En su
cartera de representados Sierra cuenta,
entre otros, con el internacional camerunés
Salomon Olembe, que juega en estos momentos
en el Olimpique de Marsella.
El
político destaca de este «interior
izquierdo» su «gran desborde por la banda y
su llegada al área». Lo define además como
«un jugador de gran inteligencia en el
campo». Otra de las estrellas asesoradas
por el edil es el delantero centro zaireño
Mbo Mpenza, que milita en estos momentos en
la filas del Anderlecht belga. Para Sierra
se trata de «un jugador de gran rapidez,
buen regate y definición». La terna de
jugadores africanos que integra la cartera
del concejal del Ayuntamiento de Palma la
completa Jean Hugues Ateba.
Natural
de Camerún, este «lateral izquierdo» del
Paris Saint Germain francés e internacional
con la selección de su país es, en palabras
del concejal municipal, un «defensa muy
seguro que se suma con facilidad al ataque,
de constitución atlética y rápido». Entre
los futbolistas apadrinados por Sierra se
encuentran también el tercer portero del
Villarreal, el mallorquín Juan Carlos
Sánchez; o el también mallorquín Ernesto
García, un «pivote defensivo tácticamente
imprescindible en cualquier equipo» que
acaba de hacer la pretemporada con el Real
Mallorca y que habitualmente juega en la
Tercera División balear.
A una
nutrida lista de jugadores profesionales se
suma una serie de «jóvenes promesas». Pero
también entrenadores y preparadores
físicos. A todos ellos les promete «un
trato fiable con los clubs más importantes
del continente».