Desde cuando en la década de los
sesenta, y por espacio de casi diez años,
uno ejercía el oficio de cronista municipal
en el Ayuntamiento de Palma -tarea que
compartía por aquel entonces con, entre
otros periodistas, Antonio Agustín,
Sebastià Verd, Pere Comas,
Germà Ventayol o Jesús Tomás
Benito, todos ellos también ahora en
tareas distintas- le queda la querencia de
hurgar en las memorias del consistorio,
porque constituyen una auténtica caja de
sorpresas. La del 2005, por ejemplo, que
curiosamente no se llevó a aprobación hasta
el pleno del pasado jueves, pero a la que
podía acceder cualquier ciudadano a través
del blog personal del concejal Antoni
Roig. Y en ella como siempre,
encontramos algunos apartados curiosos que
bien merecen un comentario, especialmente
los referidos a las áreas de consumo y
policía.
Comenzando por esta última.
Si uno quiere enterarse sobre cuantas
denuncias ha efectuado la policía municipal
y por qué conceptos no lo encontrará.
Únicamente y bajo un apartado titulado
«asuntos internos» figura el siguiente
dato: realización manual de denuncias,
22.876. Y nada más. Cabe suponer que, como
ha sucedido años tras año, la mayoría de
estas denuncias han sido interpuestas por
infringir las ordenanzas de circulación,
así que no estaría de mas que en Cort
fueran un poco mas explícitos, si es que
esta falta de información no es
intencionada, porque en otros apartados si
que esa misma policía desciende al detalle.
En lo que se refiera a actuaciones de la
patrulla verde, por ejemplo, donde nos
informan de que han efectuado 187
mediciones de ruido con resultado de 48
equipos precintados, y 50 denuncias por
infringir el resto de ordenanzas
municipales entre las cuales solo una por
ensuciar la ciudad y ninguna por dejar
defecar el perro en la calle, con lo cual
se llega a la conclusión de que tampoco es
que se hayan matado a trabajar. Y si acaso
lo han hecho, se les habrá olvidado poner
lo que han realizado en la memoria. Que
todo pudiera ser.
En cuando al
capitulo referido al consumo vemos que han
realizado 4.064 inspecciones en mercados y
ferias, 604 en minoristas de alimentación
y, asómbrense, 32 en discotecas, bares y
pubs que han supuesto 1.042 denuncias por
infracción del reglamento y solo 9 por
infracciones en materia sanitaria con lo
cual, si no interpretamos mal los datos,
resulta que lo que parece mas importante no
es garantizar la salubridad de lo que
consumimos los ciudadanos, sino si se han
saltado o no el reglamento.
Podríamos
hurgar un poco más en tan apasionante
documento, pero no hace falta. Queda claro
que para el ayuntamiento lo importante son
las ordenanzas de la circulación y los
reglamentos del mercado. Es decir que lo
más importante sigue siendo multar a lo que
esta parado. Genial, sin duda.