J. R. R.
PALMA.-La falta de
atención en el aula es la conducta
inadecuada más observada por los profesores
según el primer estudio sobre convivencia
escolar en las Islas Baleares, realizado
por el Observatorio para la Convivencia en
la Escuela, cuyo comisionado es Jordi
Llabrés, presentado ayer en el marco del
congreso sobre convivencia y escuela que se
ha celebrado en Palma.
En segundo
lugar, los profesores destacan llegar
sistemáticamente tarde como la segunda de
las infracciones a la convivencia, seguida
de interrupciones y comentarios fuera de
tiempo, bullicio, bromas y risas, posturas
inadecuadas, no aportar el material
necesario, jugar con objetos en momentos
inadecuados o llegar tarde de forma
esporádica.
Le siguen, en el orden de
este tipo de infracciones el absentismo, la
falta de cuidado con el material, el uso de
un lenguaje grosero, agresivo o poco
respetuoso, el uso de una vestimenta
inadecuada y la desobediencia a una norma.
Éstas son, por orden de frecuencia, las
conductas más reiteradas detectadas por los
profesores en el aula a lo largo de un
curso.
En cuanto a las percepciones
de los profesores de las faltas más
reiteradas a lo largo de un curso, la más
detectada es la de robos y extorsiones
seguida de los acosos o intimidaciones, las
que causan lesiones, los insultos y
amenazas, las que generan la exclusión de
la víctima, los desperfectos, pintadas y
generación de suciedad, para acabar con las
bromas de mal gusto, las burlas y las
humillaciones.
El estudio también ha
indagado en las causas por las que los
directores de los centros imponen sanciones
y en los modos en las que imponen. Como
cabía esperar, las más frecuentes son las
amonestaciones en privado, seguidas de las
notificaciones a la familia, las
expulsiones del aula, las que conllevan la
reparación del daño causado, la expulsión
temporal del centro y la que desencadena el
cambio definitivo de centro.