Uno de los grandes problemas que afectan
a Puerto Portals es la escasez de plazas de
aparcamiento. La familia alemana Graf,
dueña de la concesión para explotar el
puerto deportivo, contempló inicialmente la
construcción de un parking subterráneo con
264 plazas que nunca llegó a ejecutarse.
La Conselleria de Obras Públicas ha
estudiado este extremo, incluido en la
reclamación de uno de los clientes, y
exonera a los Graf de la obligación de
construirlo. Para ello se basa en
cuestiones técnicas y concluye que dicho
parking bajo tierra es irrealizable en las
condiciones actuales.
«Efectivamente
en el Anteproyecto de Edificios de locales
y viviendas suscrito en enero de 1985 se
preveía una planta sótano dedicada a
aparcamientos de vehículos», apunta el
Govern en su informe.
«Pero el
proyecto constructivo que lo desarrolla,
suscrito en enero de 1987 y aprobado por el
director general de Obras Públicas el 7 de
abril de 1987, suprime dicho aparcamiento
debido a las dificultades técnicas
detectadas».
La principal causa que
imposibilita acometer esta obra pasa, según
el Govern presidido por Matas, porque «se
trata de un terreno ganado al mar con gran
proporción de arcillas».
Asimismo
destaca el Ejecutivo balear a lo largo de
su dictamen que «para cumplimentar las
previsiones de aparcamientos fijados en la
concesión se incluye en el proyecto un
plano de distribución de los mismos en
superficie, anexos a la red viaria, y que
cubren la previsión del 75% de los
amarres».
Por último sí que exige el
Govern a los Graf «cuanto antes y por
escrito el proyecto visado de
regularización de locales comerciales,
zonas peatonales y ajardinadas donde se
recojan todas las obras no amparadas por el
título concesional o autorización posterior
y no consideradas de mantenimiento o
conservación».