ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.- Barcos
de ensueño como el Blue One del
diseñador Valentino; El Clarena del
constructor madrileño Francisco Hernando,
conocido popularmente como El
Pocero; el Skat del socio de
Bill Gates; o el Midlandia del dueño
de la escudería de Fórmula Uno del mismo
nombre no podrán volver a atracar en Puerto
Portals.
La decisión la acaba de
adoptar el Govern al prohibir a los
megayates de «más de 42 metros de
eslora» seguir teniendo amarre en el que
está considerado como el puerto deportivo
español más selecto y uno de los más
distinguidos del Mediterráneo. La
Conselleria de Obras Públicas que dirige
Mabel Cabrer acaba de concluir, tras la
reclamación de un cliente, que el puerto
deportivo no está preparado para albergar
barcos de semejantes dimensiones.
«No se debería permitir el atraque
en el puerto deportivo Punta Portals de
embarcaciones de eslora superior a los 42
metros», subraya el Ejecutivo balear en su
dictamen técnico. «Para permitir el atraque
de embarcaciones mayores se debería
recalcular el diseño de la bocana y definir
convenientemente el Buque Proyecto», añade
el Govern en su informe.
El
Ejecutivo que preside Jaume Matas argumenta
su decisión en que «la anchura de la bocana
del puerto deportivo es de 83,50 metros y
la mayor embarcación que puede amarrar en
el puerto, en virtud del proyecto base de
la concesión, del plano de reconocimiento
y, en definitiva, del cuadro de amarres
aprobado es de 38 metros de eslora».
Interpretación
flexible
No obstante realiza un
interpretación más flexible del límite de
eslora basándose en un «borrador de
Reglamento». Así, y según este documento al
que hace referencia el Govern, «el ancho
mínimo de la bocana debería ser de dos
veces la eslora del mayor barco que pueda
atracar en el puerto y por tanto el mayor
barco que podría atracar sería de 41,75
metros». En este sentido especifica el
informe que «permitir el atraque en el
puerto deportivo Punta Portals de una
embarcación mayor de 38 metros de eslora
desvirtuaría el cálculo de la bocana y de
la ruta de entrada previstos en el proyecto
base de ejecución».
«En todo caso»,
prosigue, «no sería imprudente, por ser
mínima la diferencia, permitir el atraque
de embarcaciones de hasta 42 metros de
eslora». Pero todavía hay una normativa más
restrictiva en este sentido. El Real
Decreto 2486/1980 de 26 de septiembre de
condiciones de los puertos deportivos
dispone que «en ningún caso el paso a una
dársena será menor de 25 metros, o de tres
esloras del mayor barco que pueda atracar
en ella». Siguiendo esta directriz, Portals
sólo podría acoger a embarcaciones de menos
de 28 metros de eslora, debiendo ser
desalojada la mayoría de las actuales.