MARTA CUNILL
MAÓ.- Una
embarcación atrapada entre las rocas de
Binissafúller, una cala del municipio de
Sant Lluís, hizo saltar ayer todas las
alarmas en Menorca. Se temía que se tratara
de una patera que había llegado a las
costas menorquinas con un grupo de
inmigrantes a bordo. Y se confirmó. La
delegación del Gobierno en las Islas
confirmó la detención de tres personas, de
nacionalidad argelina, identificadas en las
inmediaciones del municipio en el que se
encontró la barca.
La Guardia Civil
detuvo ayer a mediodía a tres hombres, de
entre 25 y 35 años. Los tres inban
indocumentados y sobre uno de ellos pesaba
una orden de expulsión tramitada desde
Logroño por haber entrado ilegalmente en
España. Fuentes de la policía explicaron
que ya han empezado los trámites para
expulsar a los detenidos.
Por el
momento, la Policía no pudo confirmar que
los detenidos fueran los tripulantes de la
embarcación que la policía local de Sant
Lluís descubrió la mañana de ayer en la
costa menorquina. Los agentes siguen con la
investigación y el análisis de las pruebas
y huellas detectadas en los objetos que
había en el interior del buque. No se
descartan nuevas detenciones dado que la
embarcación tiene capacidad para cinco
personas. Además, se investiga si las
personas que desembarcaron contaron con la
ayuda de algún familiar o amigo que pueda
haber colaborado desde la propia
isla.
Según la delegación del
Gobierno, los tres detenidos se disponían a
partir hacia Barcelona en barco desde el
puerto de Maó. Por ello, la Guardia Civil
recibió instrucciones de vigilar el
embarque de los buques de transporte
regular en los puertos de levante y
Ciutadella.
Fue la Policía Local de
Sant Lluís la que, a primera hora de la
mañana, sobre las 06.30, durante una ronda
rutinaria se percató de la existencia de la
embarcación. Estaba atrapada entre las
rocas, en una de las calas del municipio.
Los agentes encontraron la barca sin
tripulación aunque hallaron numerosos
objetos como restos de pan, botellas de
agua etiquetadas en árabe y fruta fresca
además de tres trajes de agua. La Guardia
Civil encontró también un medicamento con
un prospecto escrito en lengua árabe y
garrafas de combustible vacías.
En un
primer momento, la Policía barajaba dos
hipótesis. El director insular de la
Administración General del Estado en
Menorca, Javier Tejero, explicó que se
estaba investigando «si se trata de la
barca auxiliar de un pesquero de mayor
parte o si, por el contrario, era una
embarcación con tripulantes que han
desembarcado en la isla». Asimismo, informó
que se sigue investigando la procedencia
del barco aunque todos los indicios apuntan
a que el barco procedía de Argel. De hecho,
la embarcación tenía una inscripción en
lengua árabe.
Aunque la delegación
del Gobierno insistió en que por ahora no
puede darse por confirmada la procedencia
argelina de la embarcación, todo hace
suponer que el bote procede de esta parte
de África, lo que supondría la llegada de
la primera patera a las Islas Baleares.
A pesar de que las hipótesis
apuntaban, en un primer momento, en dos
direcciones, algunos testigos explicaron a
este periódico que sobre las diez de la
noche divisaron al menos tres personas que,
al parecer, procedían de la embarcación.
Los testigos afirmaron que los hombres
salieron corriendo de la Cala de
Binissafúller. A uno de ellos, le cayó un
objeto en el suelo y los testigos le
alertaron. La persona lo recogió y se
marchó sin soltar palabra.
Las
detenciones se produjeron tras la
organización de un operativo de rastreo
para localizar los tripulantes. En estas
tareas participaron durante toda la mañana
un helicóptero de la Guardia Civil,
desplazado desde Palma, así como sus
agentes además de la Policía Nacional, la
local y miembros de protección civil y la
Cruz Roja, que también fueron advertidos
para esclarecer el caso. La distancia entre
Menorca y Argelia es de 350 kilómetros.