CLARA CAMPOS
MADRID.- La
Asociación de Fabricantes de Calzado de
Menorca prevé una subida del 4% en las
ventas de calzado menorquín a nivel
nacional y exterior en relación al año
2005. Las producciones del sector podrían
suponer, por tanto, unos ingresos de cerca
de 80 millones de euros, mientras que las
exportaciones percibirían una facturación
de 24 millones de euros. Para el secretario
de Pime Menorca, Pau Seguí, estos datos
permiten hablar de cierto «optimismo»
dentro del sector.
Durante la
celebración de la nueva edición de la Feria
de Modacalzado de Madrid, la consellera
insular de Economía, Tuni Allés, realizó un
«reconocimiento social» a todas las
empresas de calzado menorquín, y recordó la
necesidad de una mayor formación de
personal cualificado que solvente los
problemas de mano obra a los que se
enfrenta el sector en los últimos tiempos.
Así, el presidente de la Asociación
de Fabricantes de Calzado de Menorca, Ángel
Mesquida, propuso la creación de cursos de
formación para jóvenes ya que, al parecer,
éstos cada vez están menos interesados en
trabajar en el sector industrial y más
dedicados al servicios: «El turismo ha
contrarrestado la mano de obra», explicó.
Mesquida quiso apoyar así el desarrollo y
formación de gente joven que «será más cara
pero más cualificada», aunque no descartó
la posibilidad de recurrir a inmigrantes
«para según qué tipo de mano de obra»,
aclaró.
En relación a las medidas
provisionales antidumping que
entraron en vigor a principios de año, el
secretario de Pime Menorca reconoció que
«no se han notado mucho» ya que el calzado
chino ha seguido incrementando su presencia
en el mercado. Asimismo, Pau Seguí recordó
que el 4 de octubre tendrá lugar la
votación que aprobará o no estas medidas
arancelarias: «De momento hay empate de
países. Se está conversando con Chipre y
Finlandia para que las aprueben».
Sin
embargo, para los empresarios del sector
estas medidas no supondrían la solución
definitiva al problema asiático ya que,
según explicó Mesquida, un arancel del 20%
sólo encarecería 60 céntimos un zapato
chino: «La competencia debemos
contrarrestarla con nuevas líneas y
diseños».
Pero no sólo la calidad, el
diseño y «las vanguardias de la moda» son
las apuestas de los fabricantes de calzado,
sino también un férreo apoyo a la promoción
de los productos menorquines.