El pretexto que el teniente coronel
Manuel Rivas González ha utilizado para que
Isabel Pascual y su familia ocupen la
vivienda militar que les fue asignada hace
ya seis meses es que la casa no reúne las
condiciones mínimas de habitabilidad, por
lo que es preciso ejecutar reformas
presupuestadas en 70.000 euros, que se
prolongarán durante al menos ocho
meses.
Estos trabajos consistirían,
siempre según el delegado del Invifas, en
la completa renovación de la instalación
eléctrica, de la pintura interior y
exterior, sustitución del pavimento en
algunas habitaciones, así como instalación
de aire acondicionado y
calefacción.
Sin embargo, este diario
ha podido comprobar in situ que el
pabellón se encuentra en perfectas
condiciones de habitabilidad, tal como han
acreditado además los propios técnicos de
la Base Naval.
Isabel Pascual ha
acudido además a una empresa independiente,
según la cual bastaría hacer pequeñas
mejoras por importe de 9.000 euros (casi la
décima parte de los que pretexta Rivas)
para que la casa se encuentre en perfecto
estado.
De los 70.000 euros que el
delegado del Invifas quiere gastar en
reformas, 30.000 euros corresponderían a la
sustitución de la instalación eléctrica
pues su estado, señaló Rivas, entraña un
grave riesgo para los inquilinos. Sin
embargo, una empresa autorizada por el
Govern ha certificado que la red eléctrica
reúne todas las condiciones de seguridad y
no necesita ningún tipo de reparación.