EDUARDO COLOM
PALMA.- La Fiscalía
archivó ayer el caso que presuntamente
implica al alcalde de Santa Margalida en un
cobro de comisiones por decisiones
urbanísticas. Un escándalo que ha
revolucionado la vida política del
municipio y que estalló a finales del mes
de junio, cuando un medio local desveló el
contenido de una grabación donde
presuntamente el alcalde del PP, Antoni Del
Olmo, y el ex primer edil de UM Jaume Ribot
conversaban acerca de un pago de comisiones
(«6.000 euros») a cambio de gestiones
urbanísticas.
El teniente fiscal
Ladislao Roig decretó ayer a mediodía el
archivo del que se ha bautizado como
caso cintas. Y lo hace después de
que los presuntos protagonistas de la
grabación no se hayan reconocido en ella y,
lo que es aún más determinante, porque una
cinta de esas características no tendría
validez como prueba judicial, lo que
impediría que Del Olmo y Ribot fueran en
ningún caso declarados
culpables.
Tanto Del Olmo como Ribot,
representados por los letrados Rafael
Perera y Eduardo Valdivia respectivamente,
declinaron ayer hacer declaraciones al
respecto.
El Ministerio Público abrió
diligencias al poco de que fueran
apareciendo fragmentos transcritos de la
cinta en Diario de Mallorca
(DM). Cortes de voz en los que,
entre otras cosas y siempre presuntamente,
Del Olmo responsabilizaba a su propio edil
de Urbanismo, Miquel Ordinas (CPU), de
cobrar por recalificar.
Mientras Del
Olmo se afanaba ante la opinión pública por
desmentir que su voz fuera la de la
grabación (algo que según DM sí
llegó a admitir a uno de sus periodistas),
el fiscal Ladislao Roig empezó a tomar
medidas con el fin de aclarar los hechos.
Confiscó la cinta y llamó primero a
declarar a Del Olmo.
El precio
político
En su comparecencia ante
Roig, en la que escuchó la grabación
íntegra, el alcalde dijo no reconocer su
voz. Según explicó a la salida de la
audición, «no se oía bien» y que le fue
imposible determinar tanto si la suya era
una de las dos voces como de quién era la
otra. Entonces el primer edil accedió
someterse a una prueba de voz en la que se
determinaría si la suya es la voz de la
cinta o por el contrario no lo es. Este
peritaje nunca ha llegado a efectuarse.
El presunto interlocutor de Del
Olmo, Jaume Ribot, también acudió a
declarar frente al Fiscal. Concretamente lo
hizo anteayer y de forma voluntaria. El que
fuera alcalde de Santa Margalida por UM,
retirado de la política desde 2003 y
actualmente dedicado al negocio del vino,
negó ser el protagonista de ninguna cinta.
A diferencia de Del Olmo, Ribot no quiso
ser sometido a ninguna prueba de voz. Y
eludió dar explicaciones a los
medios.
Ya no habrá pruebas de
voz. El caso se cierra judicialmente en
falso. Pero no políticamente: Del Olmo
anunció hace unas semanas que no se
presentaría a las próximas elecciones
municipales de 2007 como candidato del
Partido Popular. La versión oficial del
partido fue que su no concurrencia es
debida al «desgaste» que producen 12 años
de política activa en un municipio
«tradicionalmente conflictivo». Aunque a
nadie se le escapa que ha pesado la
implicación del alcalde en el escándalo de
las cintas.