INDALECIO RIBELLES
PALMA.-El
Ayuntamiento de Palma ha aumentado sus
objetivos en la ejecución de las obras de
demolición y esponjamiento urbano del
espacio del Baluard des Príncep. Al final
serán todos los bloques de pisos propiedad
del Ministerio de Defensa los que se
demolerán en una actuación que está
previsto iniciar el mes de enero. Los
trabajos se prolongarán por espacio de no
menos de seis meses dado lo delicado de un
proyecto que se desarrollará a escasos
metros de las antiguas murallas de la
ciudad.
En un primer momento el
Ayuntamiento de Palma, a través de la
Concejalía de Vivienda que dirige José
Manuel Sierra, tenía previsto proceder al
derribo de los denominados bloques rojos,
los 4 más próximos a la Porta des Camp. Un
quinto edificio, precisamente el que más
impacto visual ocasiona al situarse frente
a la Fachada Marítima, se iba a dejar para
la siguiente legislatura. Sin embargo y
como ayer adelantó a este diario el edil
Sierra, los planes han cambiado. «Vamos a
derribar todo porque creemos que es más
práctico realizarlo de una vez que en dos
fases», confirmó. Por ello el Ayuntamiento
tiene presupuestado en total casi 4
millones de euros para estos trabajos
frente a los 2,4 que, inicialmente, se
preveían.
Al dinero asignado sólo
para el derribo de las viviendas hay que
sumar otras cantidades que Cort destina al
conjunto de esta operación urbanística cuyo
objetivo principal es crear una zona verde
en plena Fachada Marítima eliminando los
bloques y moles de cemento en primera
línea.
Operación a dos
bandas
Entre esas cantidades
sobresalen los 2 millones de euros que Cort
destinó a adquirir un solar al Ministerio
de Defensa en el Polígono de Levante para
realojar las familias militares del Baluard
des Príncep, o los 60.000 euros de media
que han recibido los inquilinos de esos
pisos propiedad del Estado por dejar sus
viviendas. En total allí residían hasta
hace aproximadamente tres años, 102
familias en régimen de alquiler, que pagaba
alrededor de 180 euros mensuales. En su
mayor parte eran mandos del Ejército
español ya retirados de su actividad
profesional. Los pisos del Baluard del
Príncep acogen aún a día de hoy a 40
familias que serán trasladadas a sus nuevos
pisos del Polígono de Levante una vez
finalizada la ejecución de derribo de los
bloques militares.
La mitad del
presupuesto contemplado por Cort se
destinará a pagar el canon de residuos del
Consell de Mallorca. El inicio de estas
obras como aseguró ayer el propio edil de
Vivienda a este periódico y prevé el
calendario de actuaciones municipal es que
«pueden comenzar el mes de enero».
Referente a la ejecución de estos
trabajos indicar que el próximo viernes
acaba el plazo para la presentación de
solicitudes en el concurso para el derribo
de los bloques militares convocado este
verano por el Ayuntamiento de Palma. La
necesidad de hacer coincidir el derribo de
las viviendas con el final de las obras de
las nuevas viviendas de las familias
militares en los nuevos bloques del
Polígono de Levante ha dilatado en el
tiempo este certamen que comenzó a
fraguarse en febrero. El pliego de
condiciones del mismo tiene en cuenta todo
un conjunto de precauciones y exigencias en
el cuidado del patrimonio que deberá
contemplar el adjudicatario de los
trabajos. Toda una serie de detalles
necesarios en una zona con yacimiento
patrimonial en su subsuelo y que se deberá
realizar siguiendo un procedimiento
especial para su derrocamiento.
Por
todos estos condicionantes las viviendas se
derribarán tomando el ejemplo del malogrado
edificio Windsor de Madrid, es decir,
desmontándolo por piezas y bajo un estricto
control arqueológico a fin de preservar los
yacimientos que hay en el subsuelo. Por
tanto, no se podrá realizar como es
habitual una demolición de los cinco
edificios en cuestión.
El objetivo
final una vez ejecutada esta obra es
prolongar el Parc de la Mar y construir un
circuito de viandantes en la zona de Dalt
Murada que conectará con la plaza de la
Porta des Camp, creando un amplio espacio
de zona verde y peatonal en uno de los
puntos más privilegiados de la capital.