M. A. RUIZ
PALMA.- Tras intentar
abortar el nuevo Estatut de Cataluña,
pidiendo el no en el referéndum
convocado por Maragall después de que el
PSOE recortara sus aspiraciones
soberanistas, Esquerra Republicana de
Catalunya (ERC) quiere tener ahora la
última palabra a la hora de aprobar y
modificar el Estatuto de Autonomía de las
Islas.
El portavoz parlamentario de
ERC, Joan Tardà, ha anunciado que su
partido intentará «enmendar» el Estatut
balear durante su tramitación en las
Cortes, puesto que, aseguró, Baleares
«forma parte de los Paísos Catalans». Aun
cuando ERC carece de representación
política en las instituciones de Baleares,
donde su apoyo electoral es
insignificante.
Tardà explicó que su
partido «respeta la voluntad de los
parlamentos de otras Comunidades
autónomas», aunque consideró que ERC está
legitimada para «defender y enmendar en el
Parlamento del Estado» los Estatutos de
Autonomía de aquellos territorios que en su
opinión «forman parte de los Països
Catalans».
El president Jaume Matas
salió ayer al paso de estas declaraciones
calificando de «casi folklórica» la actitud
que ERC mantiene respeto a los Països
Catalans y al papel que Baleares jugaría en
esa entelequia política. Una actitud que,
en opinión de Matas, sólo puede venir de un
«partido radical» como el que preside
Carod-Rovira.
Sin apoyo
electoral
En rueda de prensa, el
presidente del Govern se mostró convencido
de que los ciudadanos de las Islas no
comparten ese discurso y recalcó que
Baleares «es una Comunidad autónoma propia
e independiente de cualquier otra». Matas
intentó eludir la política, pero tildó de
«absurdas» y «disparadas» las declaraciones
de Joan Tardá.
Por su parte, la
portavoz adjunta del PP en el Congreso de
los Diputados, María Salom, pidió a los
independentistas que «no intenten confundir
a los ciudadanos españoles». «Joan Tardá se
equivoca de pies a cabeza», indicó Salom en
declaraciones a este diario, «Baleares es
Baleares, no pertenece a
Cataluña».
La diputada popular
asumió que cualquier partido con
representación en las Cortes puede
participar con sus aportaciones en la
tramitación del Estatut de Baleares, pero
se preguntó «¿qué habría dicho ERC si un
partido que carece de representación en
Cataluña hubiera intentado modificar el
Estatut catalán?».
Al respecto,
recordó que la representación de ERC en las
Islas es «insignificante, pues no tiene ni
un sólo concejal, diputado autonómico o
conseller». Y en cualquier caso, recalcó
que la modificación del Estatut de Baleares
ha sido aprobada por un amplio consenso de
casi el 90% de los miembros del
Parlament.
El Congreso de los
Diputados celebrará el martes el debate de
admisión a trámite del Estatut de Baleares.
En representación de los tres partidos que
han apoyado el texto en la Cámara
autonómica, intervendrán el president
Matas, la portavoz socialista Francina
Armengol y el vicepresidente del Consell,
Miquel Nadal (UM).
Los portavoces de
todos los partidos representados en el
Congreso les darán la réplica. «Esta
votación la vamos a ganar», aseguró ayer el
president Matas, quien consideró
«incuestionable» la admisión del texto en
el Congreso.
Sobre los problemas que
pueden surgir en las negociaciones de los
temas que quedaron pendientes en el acuerdo
alcanzado con el PSOE (entre ellos, la
financiación autonómica), Matas se mostró
convencido de que no habrá complicaciones,
puesto que no tiene «ningún motivo para
desconfiar» del secretario general del
PSIB-PSOE, Francesc Antich.
Luego
al Senado
Sin embargo, expuso que
todavía no ha mantenido contactos con
Antich, puesto que el debate del martes no
debe representar ningún problema. Una vez
superada esta prueba, se iniciará entonces
una larga tramitación: el Congreso abrirá
un plazo de enmiendas, tras el cual el
texto debe ser aprobado sucesivamente en
Ponencia, en la Comisión Constitucional que
todavía preside Alfonso Guerra y en el
Pleno de la Cámara Baja.
A
continuación el texto llegará al Senado,
donde se abrirá un nuevo período para que
los partidos presenten sus enmiendas. Si el
Estatut de Baleares es modificado
sustancialmente en la Cámara Alta, deberá
regresar luego al Congreso para su
aprobación definitiva.
Hasta ahora,
el presidente Rodríguez Zapatero ha
intervenido personalmente en el debate de
todos los Estatutos de Autonomía aprobados
durante esta legislatura salvo el de
Valencia (fruto de un gran pacto entre PP y
PSOE), en cuyo caso intervino la
vicepresidenta Teresa Fernández de la
Vega.
Y el gran interrogante es si se
podrán cumplir los plazos para que el texto
entre en vigor antes de las Elecciones
Autonómicas de mayo de 2007, como exige
Matas al PSOE.