TOMEU MAURA
PALMA.-Vicenç Grande
convocará un concurso de ideas para
adjudicar la construcción del nuevo estadio
del Mallorca, si finalmente se opta por la
opción que postula el presidente, que está
convencido de que a la larga sería más
rentable que continuar en el solar de Son
Moix. El presidente también presentará a
Cort dos versiones diferentes de
remodelación del actual ONO Estadi, una más
ambiciosa y otra menos. Serán las
instituciones, en colaboración con el club,
las que decidan con cuál se
quedan.
Construir un nuevo estadio en
las inmediaciones de Palma (Son Sardina es
el enclave elegido, tal y como adelantó EL
MUNDO) costaría del orden de 75 millones de
euros, mientras que la remodelación de Son
Moix en las condiciones que pretende el
Mallorca supondría una inversión de 60. Es
cierto que sobre el papel es una opción más
barata, pero en realidad no es así porque
Vicenç Grande aspira a un complejo
multiusos con tres plantas de párking y un
centro comercial de 50.000 metros cuadrados
bajo las gradas, lo que reportaría unos
ingresos que se calculan entre 40 y 50
millones de euros. Lógicamente, éste es un
proyecto inviable en Son Moix, con o sin
remodelación.
El presidente se
encuentra en estos momentos ultimando los
detalles del proyecto que piensa presentar
a la alcaldesa Catalina Cirer. En principio
debía ser durante este mes de septiembre,
pero faltan aún varios cabos por atar y ya
nadie se atreve a poner fecha. «Será antes
de final de año, eso seguro», fue lo único
que se aventuró a anticipar a este
periódico una fuente autorizada del
club.
El presidente asistió ayer a la
sesión de entrenamiento y aprovechó para
unirse a los comentarios de sus jugadores
acerca de la necesidad lograr que el ONO
Estadi sea un fortín inexpugnable para los
rivales. Grande, que presentó a los medios
de comunicación un convenio por tres años
con Menú para que la empresa mallorquina de
catering abastezca a los renovados palcos
del estadio, dijo al respecto que «los
rivales piensan que el nuestro es un campo
fácil para venir a jugar. Eso debemos
cambiarlo. Hay que intentar que el estadio
sea un bastión, porque eso significará que
nuestra temporada es buena. El éxito de
cualquier equipo pasa por hacerse fuertes
en casa, y esa es nuestra
consigna».
Sobre las impresiones que
ha extraido tras hablar con la plantilla,
recalcó que «los jugadores están
ilusionados con el proyecto. El año pasado
ya los veía ilusionados, pero luego el
fútbol pone cada cosa en su sitio. La
dinámica es diferente si haces un buen
principio o si lo haces malo. Si lo haces
mal te cuesta más». En este sentido,
expresó su deseo de que «este año empecemos
bien, y si no es así que sepamos reaccionar
a tiempo, para no tener que
sufrir».
Por último, el presidente
negó que el Mallorca haya entrado en
contacto con Diego Tristán, al que el
Deportivo ha dado la carta de libertad,
aunque dejó una puerta abierta de cara al
futuro: «Si el entrenador lo pide..».