PALMA.-El Govern ha invertido tres
millones de euros adicionales a los veinte
presupuestados en las obras del tramo
comprendido entre Son Ferriol y Sa Síquia
de la carretera que une Palma y Cala
Rajada, principalmente debido a la
construcción de un acceso a Son Sant Joan,
a petición del Ministerio de Defensa.
Durante una visita a la nueva
infraestructura, la consellera de Obras
Públicas, Margarita Cabrer, anunció ayer
que esta vía se abrirá al tráfico en
noviembre o diciembre, tras unos cinco
meses de retraso que, según dijo, se deben
a la petición del acceso directo a Son Sant
Joan por parte del Gobierno central.
Según explicó la consellera, el
Ministerio de Defensa realizó esta
solicitud por razones «de seguridad» y
señaló que actualmente el Govern está a la
espera de que Aviación Civil especifique
las señalizaciones necesarias en la zona
debido al tráfico aéreo.
Cabrer
indicó que la construcción de este tramo de
la vía ha supuesto una tarea «complicada»,
ya que en la zona hay muchas aguas
subterráneas y un elevado número de
terrenos agrícolas que precisan de
instalaciones para el regadío.
Asimismo, uno de los técnicos de las
obras apostilló que en la planificación del
trazado de la vía se han salvado dos de los
cuatro molinos afectados por el proyecto y
se han tenido que adaptar 38 líneas
eléctricas, además de modificar las
tuberías de agua.
Compromiso
electoral
La responsable de Obras
Públicas del Govern explicó que el objetivo
este tramo de 6,5 kilómetros es evitar el
paso del tráfico por el núcleo urbano y que
los ciudadanos de la zona ganen «tanto en
tranquilidad como en seguridad».
Este tramo de vía financiado
por el Govern consta de dos carriles para
cada sentido, una vía de servicio en cada
uno de ellos desde los que se pude acceder
a las fincas adyacentes, cinco pasos
inferiores que dan continuidad a los
caminos construidos anteriormente y de dos
enlaces superiores.
Por otro lado,
Cabrer aseguró que la carretera de la
Universidad de las Islas Baleares estará
abierta al tránsito antes de que comience
el nuevo curso, «en cumplimiento del
compromiso electoral» del Partido Popular
para esta legislatura.
La titular de
Obras Públicas reconoció que el Govern
tiene «asignaturas pendientes» en materia
de infraestructuras, como el segundo
cinturón de Palma y el acondicionamiento de
algunas vías, actuaciones, remarcó, que
están previstas en el convenio de
carreteras que el Consell de Mallorca
propuso al Ejecutivo central.
Todo
apunta según las últimas informaciones que
el Gobierno central no tiene claro su apoyo
a estas actuaciones por las noticias
contradictorias que al respecto ofrece la
dirección de l partido en Baleares. La
importancia de las obras en esta carretera
que en su mayor parte financia el Consell
de Mallorca es clave para aminorar la
sinestraldad en las carreteras de Baleares
ya que la C-715, que va de Palma a Cala
Ratjada, pasando por Manacor, mejor
conocida como la «carretera de la muerte»
ha sido, históricamente, la de mayor índice
de siniestralidad. Este ranking fatal se
continúa con la C-713, que va de Palma al
Puerto de Alcudia, la C-721, de Maó a
Ciutadella, la PM-19 que une Palma con la
PM-602, la C-712 que va de Artá al Puerto
de Alcudia y la C-731 que conecta Eivissa y
Sant Antoni.