A medida que la crisis de Yanko ha ido
avanzando, también se ha ido abriendo la
brecha entre los dos sindicatos
mayoritarios: CCOO y UGT. El primero era el
mayoritario en la planta de Inca, pero
según denuncian fuentes, tres de sus
delegados se acogieron al pago retribuido
dejando al resto de sus compañeros sin
representación sindical.
Comisiones
Obreras, por otra parte, criticó en rueda
de prensa que tras 10 meses de
negociaciones lideradas por UGT, se fueran
más trabajadores de lo planteado y con
menos indemnizaciones de las previstas. Y
la respuesta de UGT no se ha hecho esperar.
«Al menos, con estas declaraciones salieron
del letargo. Pidieron el permiso
retribuido, por lo que tiraron la toalla,
dijo el portavoz de UGT.