Tras las críticas lanzadas por CCOO
contra el Govern por no haber frenado el
goteo de despidos de Yanko, el president
Jaume Matas declaró ayer que el proceso
judicial que resolvía la quiebra
imposibilitó que el ejecutivo autonómico
interviniera antes en la
crisis.
Aunque Matas expresó su
«respeto» por la opinión manifestada por el
sindicato, recalcó que el Govern había
intervenido adecuadamente. «Existía un
proceso judicial que era imprescindible
respetar, no era posible actuar», subrayó
Jaume Matas a Efe.
Ahora, el
objetivo principal del ejecutivo autonómico
pasa por garantizar los puestos de trabajo
y que la industria pueda continuar en
Mallorca. Sobre la intención del Govern de
pedir al Estado que condone la deuda de
Yanko, una suma de 1,5 millones de euros,
Matas respondió a las críticas de CCOO de
la siguiente manera: «Lo que es importante
es que exista una colaboración de todas las
administraciones».
Para justificar su
petición, el president añadió que dicha
colaboración se ha dado con otras
comunidades autonómas en las que ha habido
problemas análogos.