NO LO VALORAMOS. Son Sant Joan ha batido
su propio récord con más de tres millones
de pasajeros en el mes de julio. A los
ciudadanos de a pie nos parece lo más
normal del mundo, acostumbrados como
estamos a que el aeropuerto cumpla
impecablemente su función. No valoramos la
importancia de ciertas entidades -Son Sant
Joan o Gesa, por ejemplo- que llevan años y
años cumpliendo impecablemente su misión y
permitiendo que la economía de Mallorca
pueda desarrollarse sin problemas de
infraestructuras que, si fallaran, todo se
iría a pique.
UN GRAN AÑO. Estamos
viviendo uno de los más brillantes años
turísticos de los últimos tiempos con los
efectos multiplicadores que, sobre el
conjunto de la economía, tiene el turismo
cuando funciona. Hay que lamentarlo por las
voces jeremíacas y sus eternos
quejíos: son los servicios y no la
construcción los que tiran de la economía
balear.