A. NAVARRO
MAÓ.- Sant Lluís toma
hoy el relevo de las fiestas patronales en
Menorca. Tras una intensa semana de
celebraciones en Sant Climent y Ferreries,
esta noche los vecinos de Sant Lluís se
concentrarán ante su Ayuntamiento para
escuchar el pregón. La representante
consular de Gran Bretaña en la isla,
Deborah Hellyer, convocará a residentes y
visitantes a disfrutar con sentido común de
la fiesta y de la bulla, con un parlamento
en el que no faltarán las referencias a la
integración social y a la solidaridad con
los más desaventajados.
Y tras los
discursos, los hechos. El caixer
fadrí, Sergi Marqués, acompañado por el
fabioler, Jordi Orell, y por el
alcalde Llorenç Carretero, colocarán la
bandera de Sant Lluís, rei de
França, en el mástil de honor del
balcón del Ayuntamiento. Con ello será
declarada la fiesta que estallará con la
actuación de los míticos Four Tops y que se
alargará hasta la traca final de las doce
de la noche del próximo lunes
28.
Mientras tanto, se sucederán
funciones de teatro, actuaciones musicales,
bailes, pasacalles, juegos, torneos
deportivos y verbenas. Y el plato fuerte,
la qualcada. Este año, Sant Lluís
reúne a 52 caballos que exhibirán sus
habilidades junto a las de sus jinetes en
los Jaleos del sábado por la tarde y del
domingo por la mañana.
Éste será el
séptimo año consecutivo en el que el
alcalde Llorenç Carretero participará en
las fiestas como caixer batle, lo que le
convierte en uno de los más veteranos de
Menorca. Decía ayer, con humor, Juan Cubas,
concejal de Cultura, que «es mejor así,
porqué si tuviera que montar en su lugar
deberíamos evacuar el Pla de la Creu». Los
de Sant Lluís son los últimos Jaleos de la
isla en las que actúa la Banda de Música
des Migjorn Gran con su característica
Samba final. Y es que la mayoría de
componentes vuelve a sus trabajos
habituales a partir de
septiembre.
Compromiso
político
Refiriéndose al programa
de fiestas, Cubas quiso destacar el
homenaje que le dedica este año la
población a José Cardona Sintes, conocido
como Pepe Fuguet. Nacido en Sant
Lluís en 1919, se exilió a Francia en 1939
huyendo de la Guerra Civil. Tras vivir en
un campo de concentración pudo establecerse
en Artenay, en la región de la Beauce,
donde fue alcalde desde 1978 hasta 2000, y
consejero general del departamento de
Loiret durante casi 20 años. En 1997 se le
impuso la medalla de Caballero de la Legión
de Honor Francesa.
Tras un largo
exilio de 37 años, volvió a Menorca en
1976, donde regresaba regularmente para no
perder sus vínculos. En 1995 pronunció el
pregón de las fiestas. Murió el 27 de
noviembre de 2004, y el 2 de diciembre
siguiente la Comisión de Gobierno del
Ayuntamiento de Sant Lluís acordó por
unanimidad otorgarle la distinción de Hijo
predilecto de la ciudad, en reconocimiento
a su compromiso político y social
demostrado a lo largo de su vida.