L.V.C.
MAÓ.- Preocupación en las
filas del GOB de Menorca tras la aparición
de una gran cantidad de peces muertos en el
torrente que termina en la playa de Cala en
Porter. La hipótesis más probable, según la
entidad ecologista, es la falta de oxígeno.
En un comunicado que la asociación remitió
ayer a los medios de comunicación, el GOB
aseguró que por la mañana alguien había
abierto la puerta de la desembocadura del
torrente, «con el perjuicio que ello pudo
ocasionar a los bañistas».
No sólo
los bañistas habrían sido víctimas de este
presunto abocamiento. Los peces muertos que
han aparecido en la desembocadura del
arroyo serían los mayores damnificados. Por
ello, el GOB se comprometió a pedir
explicaciones a los organismos pertinentes
sobre la apertura de dicha puerta. En este
sentido, la asociación ecologista
preguntará a las instituciones competentes
si se han investigado las causas de la
mortandad de los peces. Para el GOB, otra
de las cuestiones a resolver es saber quien
ha ordenado la apertura de la salida de las
aguas residuales.
El grupo apuntó que
hace unas semanas se llevaron a cabo
numerosos vertidos de aguas residuales de
la depuradora de Alaior sobre el torrente.
«Si una parte de esta agua se hubiese
quedado acumulada al final del torrente,
podría ser que la combinación de mucha
materia orgánica y el calor hayan provocado
una falta de oxígeno ocasionando la muerte
de los peces».