M. A. RUIZ
SON SERVERA.- Los
informativos de televisión ofrecerán cada
vez más contenidos sociales, en detrimento
de la política, y tendrán que asumir el
lenguaje visual, la agilidad y la
espectacularidad de los programas de
entretenimiento, porque no pueden renunciar
a la dictadura de las
audiencias.
Este es el diagnóstico
que plantearon anoche en las IV Jornadas
Periodísticas de los Servera los
responsables de los informativos de los
cuatro canales privados: Gloria Lomana
(Antena 3), Pedro Piqueras (Tele 5), Manen
Mendizábal (La Sexta) e Iñaki Gabilondo
(Cuatro), quien ofreció una breve
intervención grabada en vídeo, ya que una
rotura de gemelo sufrida durante sus
vacaciones le ha impedido desplazarse a
Mallorca.
Como en años anteriores, el
debate, moderado por el director de EL
MUNDO/El Día de Baleares Eduardo Inda,
contó con la participación del editor de
este diario, Pedro J. Ramírez, quien
destacó que la gran novedad del nuevo curso
periodístico que ahora se inicia es la
presencia, por primera vez, de cuatro
televisiones privadas en liza.
Los
informativos
Ramírez se preguntó
hasta qué punto el desembarco de dos nuevos
canales privados va a desequilibrar el
panorama informativo, con una única cadena
afín a los planeamientos de centro-derecha
del PP (Antena 3) y las otras tres más
próximas a las posiciones del Gobierno de
Zapatero: Tele 5, La Sexta y
Cuatro.
Gloria Lomana apuntó que una
de las claves del liderazgo de los
informativos de Antena 3 ha sido asumir una
posición de centro político y reconoció que
hoy en día es imposible hacer televisión
sin estar sometido a la tiranía de los
audímetros. Unos datos de audiencia que
Pedro Piqueras recibe cada día a las 7 de
la mañana por su teléfono móvil y que
analiza para comprobar en qué ha fallado o
acertado la última edición del espacio que
presenta y dirige.
«Cada día trabajo
para que nuestro informativo sea el más
visto», explicó Gloria Lomana, «porque no
hay peor informativo que el que no ve
nadie». Pero añadió que «más que de
audiencias, la nuestra es una batalla de
credibilidad, que se gana día a día. Y esa
batalla la hemos ganado en Antena 3». Para
azuzar el debate, Gloria Lomana se preguntó
por qué Tele 5, que convirtió la tragedia
del Prestige en una auténtica
bandera contra el Gobierno de Aznar, no ha
emitido ahora ningún telediario desde
Galicia, donde se han producido cientos de
incendios este verano, o desde Guadalajara,
donde murieron varias personas en otro
devastador
incendio.
Objetividad
El
nuevo responsable de los informativos de
Tele 5, Pedro Piqueras, recogió el guante.
«Nunca he creído en la objetividad, sino en
la veracidad y la honestidad informativa»,
afirmó. Piqueras reconoció que su gran reto
en esta nueva etapa profesional es que los
informativos de Tele 5 sean líderes de
audiencia, como lo es ya la cadena en
términos generales.
La cobertura del
Prestige y de la guerra de Irak en
Tele 5 mostraron a su juicio un «periodismo
comprometido» durante la pasada
legislatura. Sin olvidar la dura entrevista
que su antecesor en el cargo, Juan Pedro
Valentín, realizó al entonces presidente
José María Aznar. Una entrevista que Pedro
J. Ramírez comparó con el «tercer grado» al
que Gabilondo sometió a Felipe González en
TVE en pleno escándalo de los
GAL.
Los contenidos
El
hasta hace poco director de RNE destacó que
los informativos deben adaptarse a las
nuevas inquietudes de la sociedad que,
«aburrida de la política y el ambiente de
crispación», reclama nuevos contenidos
sobre cuestiones como consumo, inmigración,
salud, medio ambiente, bienestar social o
sobre las nuevas tecnologías.
Por su
parte, Mamen Mendizábal, desveló alguno de
los secretos de los informativos que La
Sexta comenzará a emitir el próximo mes de
septiembre.
Se emitirán una hora
antes de lo habitual (a las 2 y a las 8 de
la tarde), estarán elaborados por un equipo
de profesionales muy jóves y presentados
por tres mujeres, y se beneficiarán de la
apuesta de la cadena por los deportes, que
le ha permitido hacerse con los derechos
del Mundial de fútbol, el baloncesto y la
Primera División de fútbol. Estos derechos
de emisión de grandes eventos deportivos
han permitido a la más joven cadena privada
alcanzar unas cuotas de pantalla de entre
el 4% y el 5% (el listón que se habían
fijado para terminar el año era el 1,5%) e
incluso liderar las audiencias en algunos
momentos. «Si en 2010 alcanzamos un 15% de
cuota me sentiré feliz», comentó
Mendizábal.
«Nuestro objetivo no es
la equidistancia, sino saber interpretar la
realidad. Queremos hacer un periodismo
comprometido, sin caer en una falsa
neutralidad», señaló. A juicio de esta
joven periodista de apenas 30 años, «hay
hueco para hacer una televisión diferente»,
y ese es el reto que se ha planteado La
Sexta.
Telebasura
Ramíre
z recordó que algunos ya identifican La
Sexta como «la televisión de los amigos del
presidente del Gobierno», por las estrechas
relaciones personales y profesionales que
los responsables de la productora
Globomedia han mantenido con Rodríguez
Zapatero. Al respecto, Mamen Mendizábal
recordó que el programa que ha presentado
en TVE durante las dos últimas temporadas,
59 segundos (también producido por
Globomedia) ha constituido un auténtico
espacio de libertad, en el que se han
podido pronunciar todas las opciones
políticas, además de todo un éxito de
audiencia.
¿Y la telebasura? A juicio
de Mendizábal es un mal casi inevitable,
pues permite unos ingresos publicitarios
sin los cuales es difícil mantener una
amplia plantilla en los servicios
informativos.
Al respecto, Pedro
Piqueras destacó que el espectador es hoy
quien tiene el poder en la televisión,
también los espacios informativos. El
espectador condiciona los contenidos,
sometidos a la tiranía de las audiencias,
pero también cada vez puede convertirse más
en corresponsal y partícipe del programa:
sobre las redacciones de los canales
llueven las grabaciones efectuadas por
ciudadanos particulares, convertidos a
veces en testigos involuntarios de la
noticia.
Así ha ocurrido, indicó
Gloria Lomana, con el tsunami que azotó
Tailandia o con los atentados del 7J de
Londres. Llegó la hora de que el público
participara en el debate y uno de los
asistentes lanzó una pregunta que cortó el
aire: «¿Las televisiones van a seguir
dejando solo a EL MUNDO en la investigación
del 11M?».
El propio Pedro J. Ramírez
asumió la dificultad de explicar en
televisión una trama tan compleja como la
de los atentados de los trenes de Atocha,
pero se mostró convencido de que «la
mayoría parlamentaria cerró apresuradamente
la comisión de investigación del 11M para
que las televisiones dejaran de hablar de
este tema».
«Si hubiera vergüenza en
el sistema democrático y auténticas ansias
de buscar la verdad», apostilló, «se
volvería abrir esa investigación. Hay
elementos suficientes para que vuelvan a
declarar representantes de la Policía y
para dilucidar la contradicción entre lo
que se dijo entonces y lo que hemos sabido
luego».
Mañana la crónica
de color